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Los Sox son eliminados, gracias a un mal pitcheo y una pésima decisión de Rick Rentería

Una dura derrota por 6-4 ante Oakland los saca de playoffs.

Eric Risberg/AP Photo

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Tal vez sea demasiado tarde para que esta información ayude a los White Sox en 2020, pero podría ayudarlos en el futuro: lanzar strikes es algo muy bueno en el béisbol.

Y que los bateadores rivales caminen, no es tan bueno.

Hacer caminar intencionalmente a un bateador con promedio de .232 para llenar las bases para luego colocar a un lanzador novato nervioso… no, mil veces no.

Los Medias Blancas están fuera de los playoffs porque su bullpen no pudo encontrar el jueves la zona de strike ni aunque un perro especialista en detección hubiera estado a su lado. Lanzador tras lanzador hicieron caminar a los bateadores de Oakland, regalándole a los Atléticos una victoria de 6-4 en el Juego 3 y una victoria en la serie de comodines. Y por eso me refiero a regalar.

Nueve lanzadores de los Medias Blancas hicieron caminar a nueve bateadores combinados. Tocaron fondo en una cuarta entrada que duró 27 minutos, cuando cinco Atléticos marcaron carreras gracias a una base por bolas. El hecho controversial se produjo cuando el manager de los Medias Blancas, Rick Rentería, decidió hacer caminar intencionalmente a Chad Pinder, llenando las bases con dos outs y teniendo los Medias con ventaja de 3-2. Rentería luego sacó a un Carlos Rodón muy trabajador, y lo cambió por el novato Matt Foster, quien nunca había hecho un lanzamiento de postemporada en su vida.

Y lo demostró. Inmediatamente. Hizo caminar a dos bateadores seguidos. Los Medias Blancas, que se habían sentido tan bien consigo mismos, ahora perdían 4-3. La base por bola intencional podría haber tenido sentido con un lanzador veterano esperando su turno. ¿Pero un novato nervioso? No, ni siquiera cerca. No fue una buena decisión en ese momento, no será una buena decisión después y jamás será una buena decisión aunque sea enterrada en una cápsula del tiempo y sea desenterrada dentro de un siglo.

Rentería dijo que estaba tratando de “conseguir adaptar el mejor tipo de enfrentamiento para el jugador que está entrando [Foster]”. Fue contraproducente en grande.

“Creo que manejamos el bullpen tan bien como pudimos”, dijo.

Fue otro error en un día lleno de errores, aunque eso no apaciguará a quienes quieren ver a Rentería exiliado en una isla despoblada muy, muy lejana. La verdad es que los lanzadores de los Medias Blancas son responsables de gran parte del daño causado al sueño del equipo de avanzar a una Serie Divisional de la Liga Americana contra los Astros. Sus relevistas fueron un alivio sólo para los bateadores de Oakland.

Los Medias Blancas sabían que iban a depender mucho de su bullpen el jueves. Su plan era iniciar con Lucas Giolito en el Juego 1, Dallas Keuchel en el Juego 2 y ‘Quién Sabe’ en el Juego 3. El invitado misterioso terminó siendo Dane Dunning, quien, enfrentándose a corredores en primera y tercera, fue retirado después de 15 lanzamientos en la primera entrada. ¡Eso es velocidad de salida!

Su reemplazo, Garrett Crochet, salió del juego después de nueve lanzamientos debido a la tensión en su antebrazo izquierdo. Para ser justos con Rentería, no podría nunca haber visto venir este tipo de inicio. Tenía la esperanza de usar a Crochet durante varias entradas. Lo que siguió después de la salida del novato fue una película lenta sobre un desastre. Los lanzadores y las bases por bolas empezaron a llegar en masa. Pese a la buena sensación que Rentería pudiera haber tenido acerca de su bullpen al iniciar al juego, no tenía idea de lo que estaba hablando.

Lo que son estos Medias Blancas, o por lo que son conocidos, puede resumirse mejor con el jonrón de 487 pies de Luis Robert al abrir la segunda entrada. Tiró el bate a un lado como si fuera una molestia y recorrió las bases. Ruidoso y descarado 1-0 a favor de los Sox. Pero incluso su poderosa ofensiva los decepcionó. En esa misma entrada, el candidato a Jugador Más Valioso, José Abreu, tuvo la oportunidad de hacer más daño con las bases llenas, pero quedó en tercera enfriando una excelente oportunidad de anotar.

Para un equipo construido sobre el poder, la forma en que se desvaneció en este juego, fue brutal. Si sales, quieres salir con un buen argumento. No quieres salir con malas excusas. Pero eso es lo que ocurrió después de que los eliminaran.

Fue difícil para estos jóvenes Medias Blancas dejar el escenario, pero muchos prefirieron mirar hacia adelante.

“Es el comienzo de algo”, dijo el campocorto Tim Anderson, quien conectó nueve hits en la serie de tres juegos.

“Estos muchachos quieren volver aquí de nuevo”, dijo Rentería.

Se pueden decir dos cosas con certeza después de un final repentino de una temporada divertida:

Estos Sox van a ser muy buenos, al menos en las próximas temporadas.

En el Juego 3 su pitcheo retrocedió 50 años.