clock menu more-arrow no yes

Filed under:

El aumento de casos de COVID podría traer duras restricciones otra vez, alerta la alcaldesa de Chicago

“No queremos volver a las medidas restrictivas de marzo, abril o mayo. Pero, si es necesario, lo haremos”, dijo Lightfoot.

Chicago Mayor Lori Lightfoot at a City Hall press conference in July with Chicago Department of Public Health Commissioner Dr. Allison Arwady. Sun-Times file

Read in English

La alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, amenazó el lunes con restaurar las rígidas restricciones a los negocios para detener una “segunda ola” de casos de coronavirus. Eso incluiría volver a prohibir la venta de comida y bebidas en el interior de restaurantes y bares.

Sólo en las últimas dos semanas el número de nuevos casos en Chicago aumentó a una tasa promedio de 508 por día. En un día de la semana pasada, se reportaron casi 800 pruebas positivas, el “mayor salto en un día” desde el 21 de mayo, dijo.

La Comisionada de Salud, la Dra. Allison Arwady, dijo que espera que se superen los 600 nuevos casos al día para el próximo fin de semana, lo que colocaría a Chicago en lo que ella llamó “una zona roja”.

Y a diferencia de lo que ocurrió antes en la pandemia, esta “segunda ola” parece impactar a todos los grupos raciales, étnicos y demográficos en todo Chicago.

Aunque los restaurantes y bares no están causando el aumento del 50% en los casos, podrían convertirse en una víctima no deseada del regreso a las restricciones de la Fase 3.

“Nosotros, como gobierno de la ciudad, estamos analizando cada herramienta a nuestra disposición, incluido volver a las restricciones de la Fase 3 u otras medidas, según sea necesario”, dijo Lightfoot.

“No quiero volver a eso, especialmente para aquellos pequeños negocios que han sufrido un año muy difícil. Esto sería una tragedia para muchos de ellos. Pero tengo que hacer lo correcto para protegernos de este virus”.

La alcaldesa reconoció abiertamente que los habitantes de Chicago sufren de “fatiga por COVID”. Están cansados ​​de quedarse en casa y “ver todo lo que pueden en Netflix y Prime Video”. Anhelan estar con amigos y familiares. Y por eso están agrandando sus “burbujas” sociales, bajando la guardia.

Pero con el clima cada vez más frío y las reuniones en el interior, Lightfoot dijo que es aún más crítico para los habitantes de Chicago de todas las edades limitar la cantidad de personas que ingresan a sus hogares y que los “jóvenes que no usan cubrebocas” dejen de ir a bares o de “trasladarse en grande grupos al departamento de alguien”.

En una reunión de más de 10 personas hay un 24% de probabilidad de que alguien tenga “COVID-19 en etapa de contagio”, dijo la alcaldesa. Ese riesgo aumenta al 30% en un grupo de 25 y al 50% en un grupo de 50 personas, explicó.

“En el transcurso del verano y del otoño, cuando nos sentimos más cómodos, comenzamos a organizar cenas. Comenzamos a invitar a amigos a sentarse en el patio. Empezamos a tener juegos de cartas y reuniones familiares. Las cosas normales que hacemos, porque somos seres sociales ”, dijo.

“Pero estoy aquí para decirles que eso se tiene que terminar. Particularmente porque pronto tendremos Halloween y luego Acción de Gracias y luego Navidad y Hanukkah y otras festividades. Tenemos que ser diligentes para reducir la cantidad de personas que permitimos ingresar a nuestros hogares”.

Arwady reconoció que se están haciendo muchas pruebas (hasta 10,800 pruebas por día), pero que por sí solo el aumento de las pruebas “no explica” el 40% de aumento en los nuevos casos.

La segunda ola de contagios no ha provocado aumentos importantes en las hospitalizaciones o los pacientes con respiradores o en cuidados intensivos, pero sólo porque eso “lleva tiempo”, explicó Arwady.

Catorce días después de la segunda oleada, Chicago permanece en lo que Arwady llama “fase amarilla”, que requiere que los funcionarios de salud pública “pausen y monitoreen”. Pero sin un cambio dramático en las cifras de contagio, “definitivamente volveremos a la fase roja”, con más restricciones.

“Esto me tiene, y debería tenerlos a ustedes, muy preocupados”, dijo.

“Si no es imprescindible, no inviten a su casa a personas que no viven con usted… Si es imprescindible, utilicen cubrebocas aún dentro de su propia casa”.

El estado estableció una tasa de casos positivos del 8% como desencadenante de cuándo se impondrían más restricciones. Arwady dijo que Chicago no esperarían tanto.

Ahora, los restaurantes de Chicago, a los que hace solo unas semanas se les permitió aumentar su capacidad interior al 40%, podrían perder a todos los clientes en su interior mientras el clima frío restringe las comidas al aire libre a lugares que puedan permitirse instalar calefacciones y lonas.

“No creemos que la gente se esté contagiando del coronavirus en los restaurantes. Se están contagiando más en reuniones privadas”, dijo Sam Toia, presidente de la Asociación de Restaurantes de Illinois. “Es más probable que contraiga el coronavirus en el sótano de uno de sus amigos que en uno de nuestros restaurantes”.

Al ser interrogada, Lightfoot dijo que idealmente quiere ser “lo más quirúrgica posible con intervenciones dirigidas”, en lugar de un retroceso generalizado a la Fase 3.

“De lo que se trata hoy es de hacer sonar la alarma. Asegurándonos de que la gente entienda que estamos atravesando una segunda ola”, dijo.