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Estudiantes piden una exhibición enfocada en la historia latina en el Museo de Historia de Chicago

Los estudiantes del Instituto Justice and Leadership Academy crearon un comité asesor para la exhibición, cuya apertura al público puede demorar hasta tres años.

Tyler LaRiviere/Sun-Times

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Jair Ramírez recuerda cómo su madre le mostró los lugares en Pilsen donde alguna vez cantó el mexicano Joan Sebastian antes de que despegara su carrera musical.

Además de su madre, Ramírez, de 18 años, no había escuchado a nadie hablar sobre los vínculos del famoso cantante con Chicago.

“Tocaba en una taquería de Harrison Park y ahí es donde trabajaba”, dijo Ramírez. “Me sorprendió porque tengo amigos que han muerto en ese parque y no sabían que alguien que se parecía a ellos logró superar sus mismos problemas; pocos saben eso”.

Ramírez se encuentra entre un grupo de estudiantes vinculados al Instituto Justice and Leadership Academy que, hace un año, comenzó a presionar para que el Museo de Historia de Chicago incluyera exhibiciones sobre las comunidades latinas de Chicago.

Los esfuerzos de los estudiantes iniciaron tras ​una visita al museo, donde se dieron cuenta de que no había ninguna información sobre los latinos.

Un año después los estudiantes formaron un comité asesor y planean trabajar con el Sindicato de Maestros de Chicago para llegar a otros estudiantes en la ciudad y obtener sus opiniones sobre lo que debería incluirse en esa exhibición, dijo Anton Miglietta, quien enseña historia en el Instituto. El comité también está organizando una conferencia de jóvenes para la próxima primavera donde los estudiantes podrán hablar sobre su investigación.

Podrían pasar al menos tres años antes de que se abra una exhibición temporal, dijo Brittany Hutchinson, curadora asistente del museo. El museo también planea crear programas y establecer conexiones con la comunidad latina que vayan más allá de esa exhibición, dijo.

“Queremos asegurarnos de que haya una relación continua, un enfoque constante para continuar con este trabajo”, dijo Hutchinson.

El objetivo del proyecto también es construir una colección dentro del museo sobre la historia latina, dijo Hutchinson. Ella describió que su enfoque es descolonizar el proceso de selección, asegurándose de que la comunidad latina y los estudiantes puedan dar sus opiniones durante el proceso.

Ella planea reunirse con el comité asesor el próximo jueves para hacer una actualización sobre el avance del proyecto, pero también para darle más transparencia a la exhibición.

Aunque el proyecto aún se encuentra en sus primeras etapas, Ramírez, quien se graduó en verano pero planea seguir involucrado, pretende que la exhibición incluya detalles sobre la cultura popular latina, como la historia de Joan Sebastián en Chicago. Samira Rivera, estudiante de último año del Instituto, quiere que la exhibición incluya las historias detrás de los murales brillantes y coloridos distribuidos en los vecindarios latinos.

Nicole Marroquin, una artista de Chicago que trabaja con los estudiantes, ha realizado una extensa investigación sobre el activismo comunitario que llevó a la creación de la Academia Comunitaria Benito Juárez en Pilsen. Ella quiere que la historia de los vecindarios latinos no solo se cuente en la exhibición, sino que también se conserve.

“La gente está envejeciendo, no hay tiempo que perder”, dijo Marroquin. “Hay historias brillantes por ahí”.

Los estudiantes no son los únicos que presionan para que la historia de los latinos se cuente en los museos.

En julio la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una legislación que crea el Museo Nacional del Latino Americano, que sería parte del Instituto Smithsonian, en la capital del país. En 2022, la Galería Latina de la Familia Molina se abrirá dentro del Museo Nacional de Historia Americana.

La galería incluirá la historia de los Young Lords, una pandilla callejera formada en Chicago que se transformó en una organización política puertorriqueña, dijo Eduardo Díaz, director del Smithsonian Latino Center. Dijo que las contribuciones de los latinos a lo largo de la historia deben integrarse en todos los museos. El centro también ha presionado para que más curadores latinos trabajen en museos.

“Los curadores son muy importantes”, dijo Díaz. “Impulsan la investigación. Ellos deciden lo que va en las paredes, deciden lo que va en una colección permanente y diseñan los programas públicos”.

Díaz quisiera ver que el esfuerzo de los estudiantes y el ímpetu del Museo de Historia de Chicago sirvan para poder construir una exposición que contar las historias de los latinos en Chicago.

Aunque Chicago es el hogar de instituciones culturales más específicas, como el Museo Nacional de Arte Mexicano y el Museo Nacional de Arte y Cultura Puertorriqueña, otros museos de la ciudad no se han centrado en las comunidades latinas, dijo Therese Quinn, Directora de Museos y Estudios de las Exposiciones en la Universidad de Illinois en Chicago.

Se estima actualmente que el 29% de la población de la ciudad es latina o hispana, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. En todo el país, los latinos representan casi el 19% de la población, según la agencia.

Quinn atribuye la falta de exhibiciones latinas al racismo y a la supremacía blanca, que es parte de un problema mayor dentro de la industria de los museos. Muchos empleados de los museos son blancos y los programas académicos para aquellos que buscan ingresar a este campo son predominantemente blancos, dijo Quinn.

“Es un problema sistémico”, dijo Quinn. “Los museos deben tomarse en serio la solución del problema”.

Aunque es un artista de profesión, Marroquin se ha convertido en una historiadora de las comunidades latinas en Chicago al hacer entrevistas, desenterrar fotos y revisar archivos de periódicos. Ha hecho crónica de algunos de sus hallazgos en medios digitales.

Le preocupa que tres años no sea un tiempo suficiente para recopilar los materiales e historias para la exhibición, ya que tendrán que cubrir muchas décadas.

“Se ha perdido mucho tiempo”, dijo Marroquin. “Entre la desaparición de material y la invisibilidad de la historia de los latinos, el resultado es que hay mucha gente entre el público en general (que no se ha enterado) de esto”.

Rivera, de 17 años, dijo que se sintió invisible cuando visitó por primera vez el Museo de Historia de Chicago como parte de la excursión.

“Honestamente sentí que nunca estuve ahí”, dijo Rivera. “Como si mi gente nunca hubiera estado ahí”.

Rivera dijo que inicialmente se sintió intimidada durante las discusiones con el Museo de Historia de Chicago. Pero durante el año pasado, explicó, se ha vuelto más segura para hablar. La Universidad de Princeton le otorgó un premio en relaciones raciales por su papel en lograr que el museo aceptara la exhibición.

Rivera sigue siendo parte del comité y quiere involucrar a estudiantes de otras escuelas en el proyecto.

“Realmente no se ve a los jóvenes trabajando en historia y la historia de los latinos”, dijo Rivera. “Siento que es realmente enriquecedor si se trata de un grupo de personas que luchan por algo que queremos”.

Los reportajes de Elvia Malagón sobre justicia social y desigualdad de ingresos son posibles gracias a una subvención de The Chicago Community Trust.