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Funcionarios sabían de la contaminación de un campo de béisbol juvenil, pero se lo ocultaron a residentes

En cambio, la Municipalidad sí compartió sus hallazgos con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Pat Nabong/Sun-Times

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Funcionarios de Chicago detectaron altos niveles de manganeso metálico que daña el cerebro en la tierra de un campo de béisbol juvenil en el sureste hace un año, pero decidieron ocultárselo a los organizadores de la liga y a las familias de los jugadores.

En cambio, la Municipalidad sí compartió sus hallazgos con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), que este verano confirmó que los primeros resultados de las pruebas de suelo daban altos niveles de manganeso en la tierra de una sección del campo ‘Babe Ruth’ en Hegewisch. Los niveles de manganeso son lo suficientemente altos como tener que cambiar las porciones de tierra contaminada, dijo la EPA.

La Alcaldía pospuso la recomendación de la EPA, que le pidió que hiciera más pruebas y que notificara a los funcionarios de la liga juvenil. Al decir que “siguieron el protocolo estándar”, los funcionarios de salud de la Ciudad remitieron el asunto a la EPA a principios de este año “para asegurarse de que el campo fuera catalogado adecuadamente, antes de notificar al público y a la liga”, según un comunicado del Ayuntamiento.

La pandemia de COVID-19 retrasó la temporada 2020 de la liga juvenil (13 a 18 años) que se disputa en el ‘Hegewisch Babe Ruth’. No se jugaron partidos en primavera. Pero en Julio sí hubo juegos en el campo ubicado en el 12600 S. Carondolet Ave., confirmó el tesorero de la liga, Jim Laskowiecki. Adultos también jugaron béisbol recientemente en ese campo, dijo.

El estado de Illinois: seguro jugar con precauciones

A pesar de los hallazgos de la EPA, los funcionarios de salud del gobierno estatal le dijeron a la junta directiva de la liga, en una carta en Julio, que el campo era seguro para jugar aún con la alta presencia de manganeso.

De hecho, Brian Koch, de la División de Salud Ambiental, dijo en la carta que los adolescentes y adultos podrían jugar en el ‘Babe Ruth’ siempre que el césped cubriera el área contaminada. Koch dijo que los jugadores y los espectadores podían minimizar la exposición “limpiando la ropa y el equipo de polvo o suciedad suelta antes de salir del campo” y lavándose las manos después de jugar. La carta también sugirió quitarse los zapatos después de entrar a las casas, usar tapetes en las puertas y pasar la aspiradora con frecuencia. Y Koch recomendó llevar una dieta equilibrada con vitaminas y minerales.

Sin embargo, los niños más pequeños deben mantenerse alejados del campo, decía la carta.

“Los niños menores de 6 años que juegan a diario en este suelo pueden correr el riesgo de experimentar efectos sobre la salud relacionados con el manganeso, incluidos cambios en el aprendizaje y en el comportamiento y otros efectos del sistema nervioso, como movimientos lentos de las manos y falta de coordinación”, dijo.

Cautela entre los vecinos

A pesar de las garantías ofrecidas por el gobierno estatal, la contaminación en el ‘Babe Ruth’ y la reciente limpieza de plomo y arsénico en el campo de las Pequeñas Ligas de Hegewisch, también en Carondolet, ha debilitado la confianza de algunas familias de la zona que dicen que funcionarios de todos los niveles de Gobierno no les han dado respuestas directas. .

Daniel, el hijo (ahora adulto) de Bernard Ralich, jugó tanto en ligas menores como en los campos del ‘Babe Ruth’ cuando era adolescente. Su nieto Gavin participa en la Liga de Hegewisch, donde el juego se reanudó en las últimas semanas, tras la limpieza de la EPA.

Después de notar un letrero en un sitio cerca del campo de las Ligas Pequeñas que advierte sobre material tóxico, Ralich dijo que se comunicó con la EPA y otros funcionarios gubernamentales varias veces en 2019 antes de cualquier advertencia pública sobre contaminación. Está preocupado por el manejo de las limpiezas en ambos campos juveniles y calificó como “una mier…” el hecho de que la Ciudad no notificó a los residentes de sus hallazgos.

“¿Qué pasa con los niños? ¿Tenemos que hacer que los revisen? No obtenemos ninguna respuesta ”, dijo.

Oscar Sánchez, residente de Hegewisch, un activista comunitario cuyos hermanos jugaron en el ‘Babe Ruth’ en el pasado, calificó como frustrante las respuestas del gobierno y la falta de transparencia con los residentes.

“No se trata solo de la contaminación, también de las personas que no comprenden los riesgos para la salud”, dijo Sánchez. La Alcaldía y otros funcionarios del Gobierno deben comunicar mejor estos riesgos ambientales”, agregó.

Años de tensión

Los campos de béisbol juvenil contaminados son sólo el último capítulo de años de tensiones entre las agencias gubernamentales y los vecinos preocupados por los efectos negativos de las industrias contaminantes en el sureste de Chicago. Muchos residentes aún siguen luchando contra el traslado planificado de la trituradora de chatarra ‘General Iron’ al sureste.

“No necesitamos más contaminación”, dijo Ralich sobre General Iron.

La EPA dice que todavía está tratando de determinar la fuente de la contaminación por manganeso, pero el sitio web de la agencia agrupa la contaminación del suelo de ‘Babe Ruth’ con otras pruebas ambientales en el sitio cercano a la Terminal de la empresa Watco sobre la calle 126, en el este, que maneja algunos materiales sólidos que contienen manganeso.

La EPA dijo que está trabajando con la Alcaldía “para determinar los próximos pasos a seguir” relacionados con la limpieza del ‘Babe Ruth’. Funcionarios de salud de la Ciudad dijeron que esperan arreglar el campo para la próxima primavera.

La agencia completó recientemente los arreglos al campo de las ligas menores de Hegewisch después de determinar que estaba contaminado. La agencia dijo que eliminó casi 1.200 toneladas de suelo contaminado con plomo y arsénico y lo reemplazó con tierra limpia. La EPA determinó que Watco no era la fuente de esos contaminantes que se encuentran en el estadio de béisbol de las Pequeñas Ligas.

Los informes de Brett Chase sobre medio ambiente y salud pública son posibles gracias a una subvención de The Chicago Community Trust.