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Back of the Yards celebró su décimo evento anual de Día de Muertos con una caravana

La procesión incluía motocicletas, trocas, camionetas, y lowriders decorados con flores de cempasúchil.

Los pasajeros se pusieron maquillaje de calavera y atuendos inspirados en la Catrina. Forraron sus vehículos con flores y mariposas de papel, y papel picado de colores.
Pat Nabong/Sun-Times

Inspirados por las caravanas que se hicieron populares durante la pandemia para graduaciones, cumpleaños y protestas, la comunidad de Back of the Yards eligió celebrar su décima celebración anual del Día de Muertos con más de 300 vehículos.

En un sábado por la mañana, los motociclistas del lado sur fueron convocados al estacionamiento de Harley Davison en Countryside, Illinois, aproximadamente a una media hora del vecindario predominantemente mexicano.

Cientos de motociclistas de todos los orígenes tomaron la autopista Stevenson Expressway hasta las calles 51st y Elizabeth, la intersección donde muchos residentes de la comunidad comenzaron a reunirse a las 11 a.m. para observar el ritual indígena que ha sobrevivido a la colonización, el catolicismo y la inmigración.

“Dediqué mi ofrenda a mis abuelitos y mi primo. Solo quiero continuar la tradición que mi mamá comenzó conmigo, una tradición que puedo seguir enseñándole a mi hija”, dijo la residente Lily Celso. “En una pequeña ofrenda hay mucha historia y es bueno hablar de ello, para que podamos seguir sanando nuestras almas”.

La procesión, que para ese entonces incluía trocas, camionetas, y lowriders decorados con flores de cempasúchil (la flor de muerto), se dirigió al oeste hacia la Ashland. Hicieron una parada en el estacionamiento de Richards Career Academy, donde danzantes aztecas del grupo Xochitl-Quetzal Danza trotaban al son de tambores.

Los danzantes le ofrecieron su bendición con humo de salvia a aquellos que se postraban ante ellos.

Cientos de motociclistas de todos los orígenes tomaron la autopista Stevenson Expressway hasta las calles 51st y Elizabeth.
Pat Nabong/Sun-Times

La caravana continuó hacia el norte sobre la Ashland y dio vuelta hacia el este en la calle 47th, donde concluyó con un evento de celebración y la oportunidad de crear una ofrenda para un ser querido fallecido afuera de The Plant en el 1400 W. 46th St.

El evento anual fue organizado por primera vez en 2011 por mujeres de la comunidad, Claudia Alvidrez, Priscilla González y Melania Vega, quienes hicieron una pequeña caminata de Día de Muertos que hacía breves paradas en diferentes esquinas del vecindario donde se instalaron altares públicos, según el motociclista de Back of the Yards, Jesse Iñiguez.

“Desde entonces, diez años después, el evento ha crecido enormemente, a más de mil miembros de la comunidad que participan y entre 350 a 400 motociclistas”, dijo.

Los pasajeros se pusieron maquillaje de calavera y atuendos inspirados en la Catrina. Forraron sus vehículos con flores y mariposas de papel, y papel picado de colores.

“Los altares generalmente se colocan en el lugar donde termina la procesión”, agregó Iñiguez. “Hemos tenido altares móviles en el pasado que eran jalados o empujados durante la procesión. Ahora tenemos altares exhibidos en vehículos o los propios vehículos han sido transformados en altares móviles”.

El cempasúchil se obtuvo de Gatita’s Flowers, un negocio del barrio, y de México se importaron figuras de cartón de la Catrina, entre otros artículos tradicionales que estaban a la venta.

Una mesa de arte con hojas para colorear con temática de Día de los Muertos mantuvo a los niños ocupados. Y se subastará una exposición de arte juvenil para apoyar a los artistas y al evento del próximo año.

Todas las ofrendas fueron hechas por residentes de la comunidad y estudiantes de escuelas locales. “Todos eligen a quién conmemorar. Más que individuos prominentes, estos altares han conmemorado a familiares, vecinos y jóvenes que murieron debido a la violencia”, dijo Iñiguez.

Otras celebraciones del Día de Muertos en la ciudad se llevaron a cabo en Logan Square y Pilsen, y en La Villita y el East Side se hicieron eventos de altares en las cajuelas.

Quizás el evento del Día de Muertos más establecido en Chicago son las exhibiciones de ofrendas adentro y afuera del Museo Nacional de Arte Mexicano, ahora en su 35 aniversario.

La marcha de Arts in the Dark de este año también contó con un espectáculo de danza folclórica mexicana frente al Chicago Theatre en el centro.