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Las facturas de los impuestos a la propiedad llegarán tarde

La oficina del asesor puso en marcha una nueva tecnología este año, que es el año en el que está realizando la reevaluación de los valores a la propiedad.

Cook County Assessor Fritz Kaegi’s office blames the expected late tax bills next year on a computer system switchover.
La oficina del asesor del condado de Cook, Fritz Kaegi, culpa las facturas de impuestos retrasadas a un cambio de sistema informático.
Anthony Vázquez/Sun-Times

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Los funcionarios del Condado de Cook están enviando una advertencia temprana de que los cobros de impuestos a la propiedad del próximo año se retrasarán seriamente

—con una fecha límite demorada no vista en una década.

La demora podría causarle dolores de cabeza a los oficiales de los distritos escolares y otros organismos tributarios que dependen de que los impuestos a la propiedad sean remitidos para la fecha límite del 1 de agosto y poder cumplir con sus obligaciones financieras.

Los funcionarios dicen que están considerando una posible fecha límite de pago de la segunda ronda de los impuestos a la propiedad para diciembre de 2022, posiblemente hasta 2023.

Cuando las facturas de impuestos se retrasan tanto, la segunda cuota puede chocar con la factura de la primera cuota del año siguiente, que normalmente se envía en enero.

Aunque algunos contribuyentes pueden estar contentos de retener su dinero un poco más, otros pueden tener problemas para realizar ambos pagos en un período de tiempo más corto. La cantidad de impuestos que se deben no se verá afectada.

El Condado de Cook no se ha enfrentado a esta situación desde 2010, cuando las facturas de impuestos debían pagarse el 1 de noviembre. Antes de eso, las facturas solían no llegar para la fecha límite legal del 1 de agosto, y muchas facturas llegaban hasta diciembre.

Desde entonces, entregar las facturas de impuestos a tiempo se convirtió en un punto de énfasis para la presidenta de la Junta del Condado de Cook, Toni Preckwinkle, y el ex asesor Joseph Berrios. Excepto por un retraso de dos meses el año pasado atribuido a la pandemia de COVID, el condado ha cumplido con la fecha límite del 1 de agosto todos los años desde 2011.

La demora del próximo año se atribuye a problemas con el cambio del asesor del Condado de Cook, Fritz Kaegi y el nuevo “sistema integrado de impuestos a la propiedad” del condado.

La base de datos centralizada intenta unir el mantenimiento de registros y los procesos de varios departamentos: el asesor, la Junta de Revisión del Condado de Cook, el secretario y tesorero del condado. Reemplazará un sistema informático que todos están de acuerdo en que está irremediablemente anticuado.

La oficina del asesor puso en marcha la nueva tecnología este año, que es el año en el que está realizando la reevaluación de los valores de propiedad en la ciudad de Chicago, su tarea más difícil.

El resultado ha sido inestable, con meses de retraso para terminar su trabajo y pasar las evaluaciones finales a la Junta de Revisión para que pueda comenzar a aceptar las apelaciones presentadas por los contribuyentes.

Scott Smith, portavoz de Kaegi, reconoció las demoras pero dijo que se anticipaban debido a los cambios tecnológicos.

“Estos son retrasos inevitables”, dijo Smith. “El condado estaba muy consciente de ello”.

Dijo que no cree que las proyecciones de una posible fecha límite de pago en 2023 sean precisas, con más probabilidades de que sean a finales de 2022.

“Esta responsabilidad cae en Fritz Kaegi”, dijo Larry Rogers Jr., el comisionado de la Junta de Revisión, quien cree que el asesor no debió haberse comprometido a implementar el nuevo sistema de datos hasta que haya sido comprobado. “Esto es puramente un error de implementación. Él es la razón por la que las facturas de impuestos saldrán tarde. No ha podido hacer su trabajo a tiempo. Él necesita hacerse responsable”.

Smith dijo que el asesor ha ofrecido a prestar personal a la Junta de Revisión para ayudar con su trabajo. También dijo que los retrasos serán un problema de una sola vez.

Esto se calentará cuando todos los funcionarios del gobierno local se den cuenta de que no recibirán el dinero de sus impuestos a tiempo.

Cuando los pagos se retrasan, los organismos de impuestos frecuentemente tienen que recurrir a préstamos de corto plazo para pagar las facturas hasta que el condado distribuya su parte de los impuestos. Los intereses de esos préstamos pueden convertirse en una carga adicional para los contribuyentes.