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Reviven política migratoria que obliga a solicitantes de asilo a esperar en México mientras procesan su caso

La nueva versión de la política incluye importantes adiciones y cambios que exigía México.

Migrants leave Huixtla, Chiapas state, Mexico, Oct. 27, 2021, as they continue their trek north toward Mexico’s northern states and the U.S. border. The Biden administration struck agreement with Mexico to reinstate a Trump-era border policy next week that forces asylum-seekers to wait in Mexico for hearings in U.S. immigration court, U.S. officials said Thursday.
El resurgimiento de la política de “Permanece en México” viene bajo una orden judicial incluso cuando la administración intenta ponerle fin.
AP

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SAN DIEGO, Cal. — El gobierno de Biden llegó a un acuerdo con México para restablecer la próxima semana una política fronteriza de la era Trump que obliga a los solicitantes de asilo a esperar en México para los procedimientos de inmigración de Estados Unidos, dijeron el jueves funcionarios estadounidenses.

El resurgimiento de la política de “Permanece en México” viene bajo una orden judicial incluso cuando la administración intenta ponerle fin de una manera que sobreviva al escrutinio legal. El Presidente Joe Biden eliminó la política, pero una demanda en Texas y Missouri lo obligó a volver a ponerla en vigencia.

Cerca de 70,000 solicitantes de asilo han estado sujetos a la política, que el presidente Donald Trump introdujo en enero de 2019 y que Biden suspendió en su primer día en el cargo.

Los cruces fronterizos por indocumentados disminuyeron drásticamente después de que México, que enfrentaba una amenaza de Trump de aumentar los aranceles, accedió en 2019 a la rápida expansión de la política. Los solicitantes de asilo fueron víctimas de una gran violencia mientras esperaban en México y enfrentaron una serie de obstáculos legales, como el acceso a abogados e información sobre su caso.

Se anticipa que el lunes se regresen migrantes a una ciudad fronteriza y poco después a otras tres: San Diego, El Paso, Laredo y Brownsville. La secuencia aún no se ha determinado.

El anuncio del jueves sigue a intensas negociaciones bilaterales entre Estados Unidos y México después de que el juez de distrito de Estados Unidos, Matthew Kacsmaryk, que fue designado por Trump en Amarillo, Texas, ordenó que se restableciera la política, sujeta a la participación de México.

La nueva versión de la política incluye importantes adiciones y cambios que exigía México.

Todos los migrantes sujetos a la política serán vacunados contra el COVID-19. Los adultos recibirán la vacuna Johnson & Johnson, que solo requiere una inyección. Los niños que son elegibles según las pautas de los Estados Unidos, recibirán la vacuna Pfizer, con segundas inyecciones cuando entren al país para sus primeras audiencias.

Estados Unidos intentará completar los casos en un plazo de 180 días. El Departamento de Justicia está asignando 22 jueces de inmigración para trabajar exclusivamente en estos casos.

Las autoridades estadounidenses le preguntarán a los migrantes si temen ser devueltos a México en lugar de depender de que ellos expresen sus inquietudes por sí mismos. Si expresan temor, serán examinados y tendrán 24 horas para encontrar un abogado o representante.

La administración Biden está trabajando para garantizar la seguridad de los migrantes cuando viajen hacia sus cortes, incluso dentro de México. Los migrantes que regresen de Laredo y Brownsville, donde las ciudades fronterizas mexicanas son especialmente peligrosas, serán trasladados a lugares más dentro de México.

Serán elegibles los migrantes de países del hemisferio occidental. Los funcionarios estadounidenses no han dicho cuántos se procesarán diariamente. La administración ha mantenido otra política de la era Trump que le permite devolver a los centroamericanos a México con el fin de prevenir la propagación del COVID-19.

Los migrantes tendrán la oportunidad de reunirse con abogados antes de cada audiencia. El Departamento de Estado está trabajando con México en ubicaciones para acceso telefónico y por video a abogados en los Estados Unidos. Esas características reflejan muchas condiciones que México estableció.

También dijo que las personas “vulnerables” deberían estar exentas, incluidos los niños no acompañados, las mujeres embarazadas, las personas con enfermedades físicas o mentales, las personas mayores, los indígenas y los miembros de la comunidad LGBTQ.

México dijo que estaba buscando fondos de Estados Unidos para establecer refugios y otras organizaciones para aumentar sustancialmente el apoyo a los migrantes que esperan en México.