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Otra vez prohíben a bares servir adentro y restaurantes deben cerrar a las 10 p.m.

Lightfoot argumentó que el “notable aumento” en la tasa de casos positivos de Chicago, que pasó del 4.6% hace sólo diez días a 7% este jueves, no le dejó otra opción.

Pat Nabong/Sun-Times

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¿Quieren reunirse con sus amigos en un bar este fin de semana o ver el juego de los Bears el lunes por la noche?

Abríguense. Porque estarán sentados afuera, al menos durante las próximas dos semanas.

Hoy viernes, Chicago vuelve a imponer restricciones a bares, restaurantes y negocios no esenciales, tratando de detener una ola de casos crecientes de COVID-19, anunció el jueves la alcaldesa Lori Lightfoot.

Los bares únicamente pueden servir al aire libre; no se puede beber en su interior.

Los restaurantes deben cerrar a las 10 p.m. y cortar la venta de licor a las 9 p.m., incluidos los cócteles para llevar. No se venderán licores después de las 9 p.m. en tiendas de abarrotes.

Otros negocios no esenciales cerraran por toque de queda entre las 10 p.m. y las 6 a.m.

Los negocios esenciales pueden permanecer abiertos; esa categoría incluye: supermercados, tiendas de abarrotes, ferreterías, farmacias, lavanderías, hospitales, gasolineras y bancos.

Lightfoot había advertido hace apenas tres días sobre la posibilidad de que la ciudad volviera a cerrar parcialmente y explicó sus razones durante una amplia entrevista con el Chicago Sun-Times.

La alcaldesa reconoció las tremendas dificultades para los restaurantes y bares, que son el alma de los vecindarios de Chicago.

“Son cosas muy, muy difíciles de hacer. Particularmente reconociendo cuán dramáticamente nuestra industria de la hospitalidad (nuestros restaurantes, nuestros bares, nuestros hoteles) han sido profundamente impactados por la crisis económica que han traído los cierres a causa del COVID-19”, dijo.

Pero Lightfoot argumentó que el “notable aumento” en la tasa de casos positivos de Chicago, que pasó del 4.6% hace sólo diez días a 7% este jueves, no le dejó otra opción.

“No veo otro camino. Si hubiera otra forma, la elegiríamos”, dijo.

“Las medidas que estamos tomando hoy son los primeros pasos prudentes. Pero tengo que ser sincera y decir que no me sorprendería si tuviéramos que ir aún más lejos dado este enorme aumento, la velocidad a la que se están acelerando los nuevos casos, el aumento de las hospitalizaciones y de los casos positivos sobre las pruebas”.

En una conferencia de prensa junto a la alcaldesa el jueves, la Comisionada de Salud de Chicago, la Dra. Allison Arwady, advirtió que cuando esa tasa de casos positivos del 7% alcance el 8%, los restaurantes también deberán dejar de ofrecer el servicio en su interior.

Lightfoot pidió a todos los habitantes de Chicago a “abstenerse de reuniones de más de seis personas, así como de reuniones sociales de cualquier tipo después de las 10 p.m.” También prometió “una acción decisiva, que incluye sanción disciplinaria” contra los agentes de la Policía de Chicago y otros empleados municipales que interactúan con el público sin usar cubrebocas.

“El tiempo de educar a las personas sobre cumplir las reglas simplemente se ha terminado. Si eres un oficial. Si eres bombero, paramédico. Si eres un empleado de la Ciudad, te digo ahora, como alcaldesa, como jefe, que debes usar una máscarilla. Punto”, dijo Lightfoot.

A principios de esta semana, Lightfoot y Arwady dijeron a los periodistas que los bares y restaurantes no eran la causa del “segundo aumento” de casos en Chicago.

Entonces, ¿por qué prohibir el servicio en los bares por segunda vez durante la pandemia y obligar a los restaurantes a cerrar a las 10 p.m.?

“Tienes que ver a los lugares donde las personas son más vulnerables. Es decir, donde no usan cubrebocas. Las barras están obviamente arriba de esa lista en todos los estudios que he visto de expertos en salud pública ”, dijo la alcaldesa.

Pat Doerr, Director de la Asociación de Empresas de Hotelería de Chicago, dijo que la decisión de Lightfoot de restablecer la prohibición sobre el servicio en el interior de los bares tendrá un impacto devastador en una industria que ahora lanza una amenaza.

“Esto provocará, otra vez, desempleo inmediato de decenas de miles de trabajadores, mientras los clientes se irán a los bares de los suburbios… No parece una gran decisión”, dijo Doerr.

“Más consumidores tendrán fiestas en casa [durante] el juego del lunes por la noche de los Bears. Se acerca Halloween, habrá menos lugares regulados y operados de manera responsable, capaces de acomodar a los clientes. Es difícil ver una base científica de cómo estas restricciones no llevarán a más fiestas en casa y muchas más visitas a bares suburbanos que no tienen las estrictas regulaciones de Chicago sobre bares y restaurantes”.

Las regulaciones para bares y restaurantes se han modificado varias veces durante los últimos meses:

• A mediados de junio, la Municipalidad permitió que los bares reabrieran para atender a los clientes en entornos al aire libre.

• El 26 de junio se permitió nuevamente la entrada de clientes al interior de restaurantes y bares, con límite de capacidad.

• Las regulaciones se endurecieron nuevamente en julio.

• A principios de agosto a los bares se les permitió servir a los clientes en el exterior si tenían un “establecimiento de alimentos asociado” en el que sus clientes podían ordenar.

• Luego, a principios de octubre, las restricciones se relajaron aún más, con mayores restricciones de capacidad y permiso para beber dentro de los bares.

El presidente de la Asociación de Restaurantes de Illinois, Sam Toia, dijo que el toque de queda a partir de las 10 p.m. probablemente signifique un asiento menos por noche para los restaurantes de Chicago que ya han perdido entre el 50% y el 80% de su negocio durante la pandemia.

“Por lo general, un restaurante permanece abierto hasta las 11 o las 12” de la noche. “Y a esa hora les quedan tres asientos. Al ir a las 10 p.m, definitivamente va a poner en peligro las ventas que los restaurantes tenían entre las 10 p.m. y 1 a.m.”, dijo Toia.

“Preferiría tomar el toque de queda que el cero por ciento de capacidad [en interiores]. Pero, sin embargo, prefiero que el toque de queda se pueda extender a partir de las 11 p.m. y no de las 10 p.m.”

Solo en las últimas dos semanas, el número de nuevos casos diarios en Chicago ha aumentado a una tasa promedio de 508 por día. Un día de la semana pasada, se reportaron casi 800 pruebas positivas, el “mayor salto en un día” desde el 21 de mayo, dijo Lightfoot el lunes.