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COLUMNA: Jugadores de fútbol americano y basketball regresan a la Universidad de Illinois al ser considerados trabajadores esenciales

Que tengan que volver, aunque las clases de verano sean virtuales debido a la pandemia, muestra lo valioso que son para la universidad.

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Estudiantes que también son trabajadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign regresarán al campus la próxima semana para comenzar a prepararse para sus temporadas de fútbol americano y basketball masculino.

¿Dije trabajadores? Sí, eso son. La universidad los llama estudiantes-atletas y lo son. Pero por favor no te confundas. Son empleados en la escuela Champaign. Que tengan que volver, aunque las clases de verano sean ahora virtuales debido a la pandemia, demuestra lo valiosos que son para la universidad.

No son sólo estudiantes o atletas. Son trabajadores también.

Pareciera que recibirán un trato mucho mejor que el que reciben muchos otros trabajadores en los Estados Unidos. Son afortunados en ese sentido. Al anunciar el regreso de los atletas, la escuela dijo que estaba coordinando la acción con el personal de medicina deportiva, con los médicos locales y con el Distrito de Salud Pública de Champaign-Urbana. Eso habla de una supervisión excesiva.

Los entrenamientos de junio serán voluntarios en la Universidad de Illinois. El departamento de deportes ha prometido cumplir con los compromisos de ayuda financiera, es decir que los atletas recibirán su paga, incluso si no se presentan debido a sus preocupaciones con el coronavirus.

Pero existe mucha presión. Renunciar a los entrenamientos significa que decepcionas al equipo. Eso hace que sea difícil decirle no a los entrenadores exigentes y motivados.

Algunos deportistas quieren regresar porque ven un futuro en el deporte profesional. Los campus universitarios son un terreno de observación para las ligas profesionales.

Otros solo quieren que su vida vuelvan a la normalidad y eso incluye la práctica competitiva de deportes.

Nada de eso disminuye su rol de empleados.

Cada vez más, las personas reconocen que los atletas son empleados. Ante la presión de las legislaturas estatales, la NCAA, que gobierna los deportes universitarios, tuvo un cambio importantísimo de postura a fines de abril, al afirmar que apoya un cambio de regla que permita que los deportistas puedan obtener ganancias por el uso de su nombre y derechos de imagen. La nueva regla probablemente entrará en vigencia para el año escolar 2021-2022.

Los atletas aún no recibirán un salario de las universidades. Esto le permite a la NCAA continuar con la falsa idea de que los deportistas universitarios son amateurs; por lo tanto, no pueden recibir dinero de las universidades.

Seguirá habiendo una falta de equilibrio de poder en esa relación.

En este momento, los jugadores de Grandes Ligas (MLB), a través de su sindicato, están en negociaciones difíciles con los propietarios. Quieren ser justamente recompensados ​​por arriesgar sus carreras y sus vidas jugando durante una pandemia, posiblemente a partir de julio.

Los atletas universitarios no tienen ese beneficio, aunque lo necesiten con urgencia.

“En la NCAA y con otros aficionados, los jugadores no tienen una voz fuerte y tienen un sindicato. Su voz siempre es reprimida”, dijo un jugador de la Universidad Florida State, Camren McDonald, al New York Times en un artículo publicado el miércoles sobre el regreso del fútbol americano universitario.

Pero los jugadores del fútbol americano y basketball valen muchísimo. En el año fiscal 2018, los atletas de la “Conferencia de los 10 Grandes” generaron casi $759 millones en ingresos, gracias a los acuerdos con la televisión. La Universidad de Illinois y otras escuelas con larga tradición deportiva recibieron cerca de $54 millones cada una.

Las universidades que obtienen esas ganancias financian otros deportes con algunos de estos ingresos. Como no se espera la presencia de fanáticos en el campo, o incluso se esperan muchos menos para ver el fútbol americano este año, algunas universidades podrían verse obligadas a eliminar otros equipos deportivos, como los de lucha libre o de atletismo, que a menudo son llamados deportes “sin ganancias”.

Eso habla que hay mucho en juego que depende de los jugadores de fútbol americano.

Cuando el rector de California State University anunció a principios de este mes que los estudiantes continuarían tomando clases virtuales en el otoño y no regresarían al campus, parecía que el deporte se acabaría. Pero no te preocupes. Las universidades que participan en la llamada élite de la subdivisión ‘Football Bowl’ están trabajando para mantener a sus equipos activos este otoño.

El presidente de la NCAA, Mark Emmert, dijo a principios de este mes que “no se pueden practicar deportes universitarios” si no hay estudiantes en el campus.

Estamos viendo que puedes darle la vuelta a ciertas formas de pensar. Los atletas son demasiado esenciales para estar alejados del campus. Son trabajadores esenciales.

Marlen García es miembro de la Junta Editorial del Sun-Times.

Envíe sus comentarios a: letters@suntimes.com.