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El sueldo mínimo de Chicago aumentará a $14 en medio de la pandemia

El aumento de $1 entrará en vigencia el miércoles.

Ashlee Rezin Garcia / Sun-Times

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Después de años de presionar para que aumenten los sueldos por hora a $15, Ieshia Townsend se encuentra entre los trabajadores que se acercarán a esa meta el miércoles, cuando el salario mínimo de la ciudad de Chicago pase de $13 a $14.

Pero para Townsend, cuyas horas en McDonald’s se han reducido a cinco horas a la semana, el aumento hará muy poco para darle estabilidad financiera. Ella está haciendo malabarismos con el trabajo extra a través de los servicios de entrega, y su hermana la está ayudando a conseguir un tercer trabajo en una guardería.

“Somos los trabajadores que estamos ahí en la primera línea y no nos están cuidando”, dice Townsend. “No estamos pidiendo mucho. Estamos pidiendo $15”.

El aumento de $1 entrará en vigencia el miércoles. Se prevé otro aumento en 2021, de $1 por hora, hasta lograr los $15. El sueldo por hora para los trabajadores que reciben propinas aumentará ahora de $6.40 a $ 8.40. Este aumento fue aprobado en noviembre, meses antes de que la pandemia COVID-19 afectara drásticamente a los negocios.

En todo el estado el sueldo mínimo aumentará a $10 por hora el miércoles, con el objetivo de alcanzar los $15 antes del 1 de enero de 2025, según el Departamento de Trabajo de Illinois. Los sueldos para los trabajadores que reciben propinas subirán el miércoles a $6 en todo el estado y llegarán a $9 hasta 2025.

A principios de este mes, la Cámara de Comercio de Chicago presionó para que el aumento se retrasara debido a la pandemia. Y la Asociación de Restaurantes de Illinois dijo que el aumento será “especialmente desafiante para aquellos restaurantes pequeños e independientes de los vecindarios que han sido devastados por COVID-19”.

Los funcionarios de la Municipalidad planean avanzar con el aumento de sueldo, argumentado que la pandemia de coronavirus ha dejado al descubierto la gran cantidad de personas que están luchando para llegar a fin de mes.

“En medio de una crisis económica de proporciones históricas, ahora no es el momento de retirarse de nuestro compromiso con los trabajadores”, dijo Isaac Reichman, portavoz del Departamento de Asuntos Comerciales y Protección del Consumidor (BACP, por sus siglas en inglés) de la Municipalidad. “Los que siguen teniendo trabajo necesitan nuestro apoyo”.

Brian Phelan, profesor asociado de Economía en la Universidad DePaul, aseguró que siempre hay preocupaciones de que un aumento al sueldo mínimo conduzca a la pérdida de empleos. Aunque Phelan explicó que todos los estudios han encontrado que generalmente son pequeñas las pérdidas de empleos asociadas con los aumentos.

Aún así, está preocupado. “Estás aumentando la carga sobre los negocios que están navegando”, dice. “Podrían tratar de regresar con menos trabajadores. Podrían ver esto como un momento para invertir en tecnología de automatización y tratar de cambiar la forma en que se venden los productos”.

El aumento en Chicago está en línea con los aumentos de sueldo que han tenido lugar en las últimas dos décadas que ha examinado Krista Ruffini, investigadora visitante del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis. El aumento de Chicago es parte de una tendencia nacional en la que las ciudades con un costo de vida más alto, como San Francisco, han aumentado el sueldo mínimo por encima del nivel federal de $7.25.

Cuando los sueldos suben, generalmente no se pierden muchos empleos, pero tampoco se ven ganancias en el empleo, dice Ruffini. Los adolescentes y otros trabajadores más jóvenes generalmente enfrentan más efectos negativos que los trabajadores más experimentados. Para los consumidores, estos cambios generalmente significan que el público terminará pagando más por esos productos, dice ella.

Las empresas con menos de 20 empleados han recibido un plazo más largo para cumplir con los $15, según la Municipalidad.

Jesse Iñiguez, cofundador del café Back of the Yards, dice que su negocio emplea a 10 trabajadores que dependen de las propinas. Ha estado tratando de ver cómo ajustar el modelo para que todos los trabajadores lleguen a ganar los $15 sin propinas. Quiere eliminar el sueldo basado en propinas, porque cree que fomenta la discriminación salarial.

“Creemos que es importante que todos participemos para mantener la economía”, dice Iñiguez. “No me sirve de nada guardar las ganancias si mis empleados no tienen el dinero para gastar en la tienda de la esquina”.

Muchos de los trabajadores de las cafeterías tienen entre 16 y 24 años.

“El hecho de que sea un trabajo inicial no significa que deberían recibir sueldos de pobreza”, dice Iñiguez.

Andrea Herrera, fundadora de Amazing Edibles Gourmet Catering, ha pagado a sus trabajadores por encima del sueldo mínimo, con pagos que van desde los $17 a los $40 por hora; ella dice que no cree que las personas se puedan mantener con el sueldo mínimo.

Pero la pandemia ha puesto a prueba su negocio en el lado oeste de Chicago, lo que resultó, dijo, en una reducción del 90% en los ingresos. Ella redujo su personal, que incluía trabajadores a tiempo completo y parcial, de 25 a 7 empleaos. No tendrá mucho de qué preocuparse cuando aumente el sueldo mínimo, pero ve cómo eso puede significar una lucha para otros propietarios de negocios.

“Casi todos hemos perdido ingresos o apenas estamos aguantando”, dice Herrera.

Empresas como Target ya han aumentado los salarios a $15 por hora.

Carlos De León ha trabajado como cocinero en McDonald’s durante 10 años. De León es padre soltero y su sueldo del restaurante de comida rápida es de lo que depende para mantener a sus tres hijos, de 14, 11 y 8 años.

Él dice que normalmente trabajaba de seis a siete horas al día en un McDonald’s en el Loop. Por si fuera poco, con la pandemia, el restaurante redujo sus horas y días. A finales de abril, él y sus compañeros de trabajo se declararon en huelga durante tres semanas para exigir un mejor equipo de protección personal después de que dos compañeros contrajeron coronavirus.

Y tuvo que solicitar beneficios de desempleo en las últimas semanas después de que el lugar cerrara por renovaciones. Cuando finalmente regrese a trabajar, su sueldo aumentará a $14.

Pero él dice: “Con todo lo que ha estado sucediendo en este momento, no será suficiente. Voy a tener que buscar otro [trabajo] a medio tiempo. Tenemos hijos que cuidar”.

De Leon y Townsend no trabajan 40 horas a la semana, lo que significa que no acceden a todos los beneficios del aumento. Ruffini dice que esa situación no es inusual para los trabajadores de la industria alimentaria, que generalmente no trabajan a tiempo completo.

Townsend tiene dos hijos, uno de 9 y otro de 1 año, y ayuda a cuidar a su sobrino de 21 años. Ella trabaja en un McDonald’s en el lado sur y dice que espera que la empresa acepte pagarle a sus trabajadores $15 antes del próximo año. Al igual que De León, Townsend y sus compañeros de trabajo se declararon en huelga en los últimos meses, después de exigir mejores máscaras y guantes.

“Si tengo que seguir en huelga con McDonald’s para que se den cuenta de lo que valgo, aunque la situación de mi familia empeore, voy a seguir en huelga”, dice Townsend. “Quiero un futuro mejor para mí y para mis hijos”.

Los reportajes de Elvia Malagón sobre justicia social y desigualdad de ingresos son posibles gracias a una subvención del Chicago Community Trust.