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La defensiva de los Osos sigue siendo de un nivel Super Bowl, pero eso no es suficiente para ganar uno

Si se mantienen saludables estarán muy por delante de cualquier otro equipo de la Conferencia Nacional.

Mark Tenally/AP

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El año pasado la pretemporada no le importó mucho al coordinador defensivo de los Bears, Chuck Pagano, independientemente de cuán ferviente quiso magnificar su importancia en cada conferencia de prensa.

Pero esa era una lista diferente. Los equipos deben llenar huecos constantemente cuando los jugadores envejecen o se ven limitados por el tope salarial y Pagano tendrá 14 prácticas, sin juegos, para aclimatar a sus nuevos jugadores y establecer planes tanto en las línea secundaria como en la defensiva.

“Será un gran desafío para todos en la liga porque todos vamos a querer tener momentos [tacleando] en vivo, pero ahora todos están muertos de miedo de hacerlo en la práctica”, dijo. “Siempre hemos tenido cuatro partidos de pretemporada y nuestros muchachos iban a jugar más [este año], así que iban a conseguirlo”.

Y más aún, Pagano iba a conseguir eso. Los juegos de pretemporada habrían sido vitales para evaluar al nuevo Tashaun Gipson y al esquinero novato Jaylon Johnson o para elegir un liniero defensivo centro, después de que Eddie Goldman se retirara, o para tener una idea de cómo encaja el defensa Robert Quinn. También necesita establecer profundidad en varias posiciones, especialmente la de apoyador, después de que Nick Kwiatkoski se fue como agente libre.

El objetivo de los Osos es suavizar todas esas transiciones y mantener una defensa élite. Durante las últimas dos temporadas, han sido abrumadores: tercero en puntos y yardas permitidas, tercero en capturas, cuarto en yardas permitidas por carrera, segundo en índice de pasador oponente y tercero en paradas de tercera oportunidad.

Su núcleo aún está intacto. Los Osos cuentan con la mejor defensiva de la NFL con Mack, Quinn y el tackle defensivo Akiem Hicks. Kyle Fuller puede ser todo un profesional como esquinero. Gipson debería verse mejor que nunca cuando se le empareje con Eddie Jackson.

A la pregunta de si Pagano puede unir a todos y hacer de esta la mejor defensa de la NFL, la respuesta es sí. Si se mantienen saludables estarán muy por delante de cualquier otro equipo de la Conferencia Nacional.

Pero a esto la sigue una pregunta: ¿será suficiente con eso?

Los Osos aprendieron a las malas que una defensa a nivel de Super Bowl raramente pueda compensar una lamentable ofensiva. Son uno de los seis equipos que en las últimas dos temporadas terminaron entre los 10 primeros en puntos permitidos, pero quedaron afuera de los playoffs. Esos equipos terminaron, en promedio, con 27 anotaciones.

La apuesta de los Osos es contracultural en la NFL moderna, donde solo tres equipos han llegado a la ronda del título de la conferencia sin tener una ofensiva que esté entre las 10 mejores. En 2018, los cuatro finalistas también obtuvieron números 1-4 en puntuación. Y aunque los Chiefs se han portado bien a la defensiva, la razón por la que están en el inicio de crear una dinastía es porque han promediado 31,8 puntos por partido en la joven carrera de Patrick Mahomes.

Los Osos casi no tienen esperanzas de convertirse de repente en una ofensiva temible. Un objetivo más realista, aunque todavía ambicioso según la temporada pasada, sería la mitad de eso. Si un mejor mariscal de campo, presumiblemente como Nick Foles, y una línea ofensiva más fuerte pueden llevarlos hasta allí, eso sería suficiente para darle una oportunidad a la defensa.

Los Packers llegaron al Juego de Campeonato de la Conferencia Nacional la temporada pasada con una ofensiva en el puesto 15 y la defensiva No. 9. Los Steelers de 2016 llegaron tan lejos con un equipo que fue 11° en ofensiva y 10° en defensa.

Sin embargo, la mejor plantilla histórica de referencia para los Osos son los Broncos de 2015.

Aunque tenían a Peyton Manning, un mariscal de campo de Salón de la Fama, él tenía 39 años y estaba batallando en su última temporada. Entre él y Brock Osweiler, los Broncos lograron un índice de pases de equipo de 76.3, que se ubicó en el penúltimo lugar y terminó 19º en anotaciones. Anotaron 20 puntos o menos en ocho de 19 juegos (incluidos los playoffs), pero se fueron 6-2 en esos porque tenían la defensiva número 4.

No hay duda de que Pagano puede mantener la defensa a ese nivel en esta temporada. Pero la ofensiva tiene que estar, al menos entre el promedio, para que eso importe.