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Está bien estar emocionado con los Medias Blancas y enojarse con ellos al mismo tiempo

El canje de 2016 que envió a Fernando Tatis Jr. a San Diego a cambio de un lamentable James Shields todavía tiene a los fanáticos de los Sox al rojo vivo.

Getty Images

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¿Puedes estar emocionado con los Medias Blancas mientras sigues enojado porque su alineación hubiera tenido a Fernando Tatis Jr., si no hubiera sido por uno de los intercambios más torpes registrados en la historia?

Yo creo que sí se puede.

De hecho, yo diría que es el estado ideal del típico fanático de los Sox, quien, por naturaleza, vive con un 50% de esperanza y un 50% de enojo. Animar a un equipo emergente y agitar el puño ante un cielo azul (¿color Cub?) es como respirar para cualquier seguidor de esta franquicia.

Dos cosas son ciertas: los Sox tienen una cantidad increíble de talento joven, y Tatis de los Padres, también joven (21 años) y talentoso (lidera Grandes Ligas con 11 jonrones y 28 carreras impulsadas), ha impactado al mundo del béisbol como una tormenta.

¿No podemos estar felices por todos los involucrados y seguir adelante? No, no podemos. Todos siempre quieren más.

Después de firmar a Tatis como agente libre internacional en 2015, los Medias Blancas lo canjearon un año después por el lanzador de San Diego, James Shields, quien procedió a tener foja de 16-35 con un promedio de carreras limpias de 5.31 en tres temporadas en el sur de Chicago. En un clásico ejemplo de presagio, Shields permitió siete carreras y tres jonrones en su debut con los Sox. Cuando salió aquel día del diamante después de más de dos entradas, los fanáticos del antiguo U.S. Cellular Field le hicieron buya.

A medida que se desarrollaba la triste carrera de Shields con los Sox, surgió una preocupación mayor. El jugador llamativo, talentoso y altamente promocionado al que el equipo había renunciado comenzó a crecer en el sistema de ligas menores de San Diego. Cuando Tatis finalmente se puso una gorra de los Padres la temporada pasada, las iniciales ‘SD’ parecían ser sinónimo de “estrellato”. Bateó .317 y tuvo 22 jonrones en 84 juegos. Terminó tercero en la votación para Novato del Año de la Liga Nacional.

Y hoy está impulsando a los Padres. Peor para los Sox, el campocorto podría convertirse en una de esas personalidades que trascienden y son más grandes que el mismo juego, como Bryce Harper. Su grand slam cuando San Diego llevaba ventaja de 3-0 en el conteo, el pasado lunes contra los Rangers, reavivó el debate nacional sobre las reglas no escritas del béisbol. ¿Hacer una señal de ataque durante un conteo de 3-0, con su equipo siete carreras arriba en la octava entrada? ¿Es un niño al que no le importa la cultura y la historia de este juego? ¿O es simplemente alguien atrapado por el ruido de tener 21 años?

En cualquiera de las respuestas que elijas, la parte ineludible de la discusión para los fanáticos de los Medias Blancas es que James Shields ciertamente no fue el centro de la atención. Tatis lo fue. La última vez que los Sox fueron el centro de algo, ocurrió en 2005. Se necesitó una Serie Mundial para llegar hasta allí.

Pero mantengamos algo de perspectiva aquí. Hasta el miércoles por la mañana, el récord de los Medias Blancas es 13-11 y el récord de los Padres es 13-12. Por supuesto, los Sox estarían mejor con Tatis en su roaster. Con una alineación joven que incluye a Luis Robert, Yoan Moncada y Eloy Jiménez, el cociente de emoción estaría por las nubes.

Sin embargo, ahora mismo es bastante bueno, ¿no? Seguro se hubiera preferido un mejor comienzo de temporada. Y todavía hay un debate sobre las habilidades gerenciales de Rick Rentería. Pero... ¿jonrones consecutivos contra los Cardenales el domingo? ¿Seguido de seis jonrones contra los Tigres el lunes? Este es un equipo que puede producir su propia luz y calor. No se necesita una regla no escrita para generar energía, aunque se sabe que un batazo de Tim Anderson puede elevar la temperatura.

Uno de los atributos más perdurables de los deportes es esa incapacidad de ser feliz con lo que tienes. El césped siempre está más verde al otro lado de la cerca. Los fanáticos de los Sox en particular parecen estar conectados de esta manera. No es que no aprecien lo que tienen frente a ellos. Es que generalmente tienen la sospecha furtiva de que los han engañado, secuestrado y engañado. Como con Tatis.

A los Sox les vendría bien lanzar más, pero así fue como se metieron en el lío de Shields en 2016. En ese momento, sin embargo, el equipo todavía trataba de hacerlo bien, y una rotación con Chris Sale, José Quintana, Carlos Rodon y Shields parecía bastante buena.

Lo mismo ocurre al imaginar una alineación de estos Sox 2020 con Tatis. Pero es difícil discutir con un equipo que batea jonrones como lo hace este jugador. Tatis podría terminar siendo un miembro del Salón de la Fama. Algo difícil de predecir después de sólo 109 juegos en su carrera, ¿no crees? Y tal vez el vicepresidente de los Medias Blancas, Rick Hahn, haya construido una plantilla que pueda tener éxito año tras año. También es difícil de predecir en este momento. Pero por ahora, todo va bien.

No estén tristes, fanáticos de los Sox. El hermano de Tatis, Elijah, de 18 años, está en el sistema de ligas menores del equipo. Al menos por ahora.