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Estudiantes de escuela católica en Chicago hacen acto discriminatorio cuando tocan a Caballo Dorado en baile de ‘homecoming’

Un incidente similar ocurrió el 15 de septiembre, cuando el personal de cocina predominantemente latino comenzó a tocar música en español para marcar el comienzo del Mes Nacional de la Herencia Hispana.

Captura de pantalla. | Cortesía Elizabeth Pacheco

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La secundaria Marist High School en el vecindario Mount Greenwood, en el lado extremo suroeste de Chicago, está investigando acusaciones de que algunos estudiantes participaron en una protesta racista durante un baile de la escuela el sábado.

Elizabeth Pacheco y Maia Treviño, ambas de 16 años, le dijeron al Sun-Times el lunes que algunos de sus compañeros de clase se arrodillaron y se burlaron de los mexicanos cuando un DJ tocó una canción en español.

“Si les encanta nuestra comida, nuestra moda y energía... ¿por qué nos tratan mal?”, Preguntó Pacheco en un video de Instagram que muestra el incidente y había sido visto casi 150.000 veces el lunes por la noche. “¿Les gustaría que nos arrodilláramos cuando sale su música country?”

El sábado, Marist derrotó a la secundara católica Montini, 34-0, en su juego de fútbol de “homecoming”. Más tarde, cientos de estudiantes asistieron al baile, que se llevó a cabo en un campo afuera de la escuela en el 4200 W. 115th St.

Elizabeth Pacheco (izquierda) y Maia Treviño posan con sus vestidos para el baile el 9 de octubre del 2021. | Cortesía Elizabeth Pacheco

Aproximadamente una hora después del baile, el DJ puso [“Caballo del Rodeo”] de Caballo Dorado. Pacheco y Treviño, que no habían bailado, corrieron a la pista a bailar.

Pero decenas de sus compañeros se bajaron al suelo, aparentemente en protesta, según las estudiantes y el video que Pacheco publicó en Instagram. Pacheco dijo que algunos estudiantes gritaron “boo” y se burlaron, y que otros interrumpieron adrede la fila de bailadores. Ambas muchachas dijeron que escucharon a un compañero de clase hacer un comentario aparentemente racista.

“‘Uf, son mexicanos’”, recordaron las jóvenes que dijo, ambas de ascendencia mexicana.

“Estoy tratando de entender su punto de vista”, dijo Pacheco sobre sus compañeros de clase. “Pero cuando es algo que está tan mal que se dirige contra ti o tu comunidad, es realmente descepcionante. Ya no puedo verlos igual”.

Aunque Treviño dijo que los miembros de su familia le habían advertido sobre la discriminación, esa concientización no la preparó para el incidente del sábado.

“Nunca pensé que eso me pasaría a mí, especialmente en una escuela donde me sentía segura y apreciada y con amigos —a quienes consideraba amigos”, dijo. “Verlos arrodillarse y faltarle el respeto a lo que soy... y la cultura que represento ... no se siente bien”.

Los administradores de la escuela católica no respondieron a las solicitudes de entrevistas. Pero la portavoz de Marist, Kristine Kavanagh, emitió un comunicado diciendo que los líderes escolares “están desanimados por los recientes eventos que tuvieron lugar en la celebración de nuestro ‘Homecoming’ el pasado fin de semana.

“Nuestro equipo administrativo, los miembros del Ministerio del Campus, la facultad y el personal utilizarán este momento para educar a todos los miembros de nuestro cuerpo estudiantil, para que tengan una comprensión clara de cómo sus acciones, incluso las involuntarias, pueden ser percibidas como dañinas a los demás”, decía el comunicado. “Respetamos y fomentamos la diversidad, la equidad y la inclusión para todos y queremos que cada estudiante tenga éxito sintiéndose valorado, visto y conectado.

“Nosotros, como escuela, promovemos la diversidad cultural y brindamos desarrollo profesional sobre la sensibilidad cultural al personal y los estudiantes. Marist High School está investigando a fondo los eventos y los abordará según corresponda”.

El lunes, algunos estudiantes de segundo año se arrodillaron en su salón de clases “para mostrar cómo estamos en contra del racismo y abordar el problema que sucedió”, según publicaciones en las redes sociales.

La directora Meg Dunneback también se reunió con estudiantes latinos, incluidas Pacheco y Treviño. Las dos dijeron que el incidente ofrece una experiencia de aprendizaje crucial para sus compañeros.

Pacheco dijo que el incidente del sábado no es la primera vez que los estudiantes de minorías “se sienten menos”.

Treviño señaló que un incidente similar ocurrió el 15 de septiembre, cuando el personal de cocina predominantemente latino comenzó a tocar música en español para marcar el comienzo del Mes Nacional de la Herencia Hispana. Dijo que algunos estudiantes anglosajones también los abuchearon, y uno usó el estereotipo de un acento mexicano burlonamente.

Pacheco y Treviño le dieron crédito a los líderes escolares por responder rápidamente a sus preocupaciones e insistieron en que no están tratando de poner en mal a Marist. Sin embargo, Pacheco dijo que teme que los administradores puedan intentar ignorar el problema para proteger la reputación de la escuela.

Contribuyendo Jacqueline Serrato