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Niña de 2 años regresa a casa tras recibir un disparo

Está entre los nueve niños menores de 13 años que han sido víctimas de bala en Chicago en lo que va de año.

Angelina Rodriguez is held by her mother Perla Rodriguez Saturday outside their West Side home.
Angelina Rodríguez es abrazada por su madre Perla Rodríguez el sábado fuera de su casa del lado oeste.
Mitchell Armentrout/Sun-Times

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La pierna vendada de Angelina Rodríguez sanará. En unos años, es posible que la niña ni siquiera recuerde el tiroteo.

Pero su madre nunca lo olvidará.

“Ha sido una lucha constante. Tengo pesadillas por mi hija”, dijo Perla Rodríguez con su hija de 2 años en sus brazos afuera de su casa del lado oeste, una semana después del ataque que se produjo a pocos pasos de la Corte Criminal de Leighton.

“Además ella es autista, así que es muy difícil porque no puede decirme lo que está sintiendo, o si tiene dolor. Pero, en general, ha estado sonriendo, así que me alegro de que esté bien”, dijo la madre joven.

Angelina estaba sonriente el sábado cuando agentes de policía del 10º distrito, que ayudaron a localizar a dos hombres sospechosos, le entregaron juguetes a la niña y a su hermana de 9 meses, quien también estaba en el vehículo con sus padres cuando ocurrió el tiroteo el 14 de mayo en la calle 26th y el bulevar California.

Dos de los hombres supuestamente responsables de herir a Angelina fueron encarcelados sin fianza el viernes siendo acusados de intento de asesinato y asalto con agravantes. La policía está buscando a al menos una persona más en relación con el ataque.

Las autoridades dicen que los hombres pensaban que estaban disparando a miembros de una pandilla rival cuando abrieron fuego.

“Estábamos conduciendo a mi casa y se detuvieron a un lado. No dijeron nada, no [nos hicieron señas], nada. Simplemente empezaron a dispararnos y le dieron a mi hija”, dijo Perla Rodríguez, quien iba al volante y se dirigió directamente al Hospital Monte Sinaí.

“Tuve que tomar una calle en sentido contrario porque me entró pánico y sólo quería llevar a mi bebé —no sabía por dónde estaba sangrando y tenía miedo. Tenía miedo por ella”, dijo.

Afortunadamente, la bala que entró en la pierna de Angelina no causó ningún daño estructural. Se espera que se recupere completamente.

“Ha sido un milagro”, dijo su madre. “Ella está bien. Tiene algo de dolor. Intenta caminar, pero le duele. Pero se está recuperando”.

Mientras tanto, Angelina tiene un montón de juguetes nuevos de “La Sirenita” —su favorita— para mantenerse ocupada.

Angelina fue la más joven de las 48 personas heridas en toda la ciudad el pasado fin de semana, el más violento hasta la fecha en 2021.

Está entre los nueve niños menores de 13 años que han sido víctimas de bala en Chicago en lo que va de año, según los registros del Chicago Sun-Times. Un muchacho de 15 años fue asesinado en Lawndale el viernes.

“Estos bebés necesitan poder disfrutar de la vida de forma normal”, dijo Marvin Edwards, del grupo contra la violencia de las pandillas, 100 Men Standing. “Les pedimos —a todos los de la ciudad que no tienen corazón— que bajen las malditas armas”.