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Un miembro de la Guardia Nacional de 19 años muere en un tiroteo

Chrys Carvajal, de Portage Park, “siempre fue como el jefe de la familia”, aunque solo tenía 19 años, dijo su hermana.

Chrys Carvajal se alistó en la Guardia Nacional el año pasado y había planeado convertirse en agente de la Policía de Chicago algún día.
Cortesía

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Chrys Carvajal y sus hermanos siempre bromeaban diciendo que él era el hijo favorito de su madre cuando eran niños. A medida que crecían, su hermana mayor se dio cuenta de que lo que su madre admiraba era su obediencia y sus ganas.

“Chrys siempre estuvo ahí. Siempre fue un niño de mamá, ayudando a mamá, asegurándose de que estubiera bien”, dijo el domingo la hermana de Carvajal, Jennifer Ramírez.

Ramírez, de 25 años, es la mayor de sus cuatro hermanos, pero también veía a Carvajal como un modelo a seguir. “Todos lo admiramos por su valor y su fuerza”, dijo.

Carvajal, de 19 años, se alistó en la Guardia Nacional el año pasado tras graduarse del Chicago Academy. Aspiraba a convertirse en agente de policía de Chicago cuando cumpliera los 21 años.

Pero a una semana de su vigésimo cumpleaños, Carvajal recibió un disparo mortal en Belmont Cragin, en el lado noroeste.

Carvajal, de Portage Park, había asistido a una fiesta en una casa el viernes por la noche con su novia y en un momento dado fue a buscar algo en su carro, dijo Ramírez.

Carvajal fue encontrado a primera hora del sábado sin respuesta sobre la acera en la cuadra 2200 al norte de la avenida Lockwood con heridas de bala en la espalda y el abdomen, dijo la policía. Fue trasladado al Centro Médico Masónico de Illinois, donde fue declarado muerto.

“Todos estamos muy afectados y tenemos el corazón roto”, dijo Ramírez. “Mi madre, ella también está realmente devastada. Ha estado llorando. Le duele la garganta de tanto llorar, está destrozada”.

Ramírez y su familia todavía están tratando de procesar la noticia. Carvajal era un joven de 19 años lleno de vida y ambición. Regresó a Chicago a finales de mayo de Riverside, donde pasó el último año, y había estado viviendo con Ramírez.

Carvajal era el asistente y la mano derecha de su madre, dijo Ramírez.

“Siempre fue muy fuerte, y siempre fue como el jefe de la familia”, dijo. “Él ayudó mucho a mi mamá con asegurarse de que todo lo de la casa estaba en orden... y las cuentas estaban bien”.

Carvajal planeaba convertirse en un oficial de policía porque quería servir a su comunidad —una pasión que su madre le inculcó a temprana edad.

“Sabía que era capaz de hacerlo y lo llevaba dentro. Es una persona muy valiente”, dijo Ramírez. “Mi madre siempre nos ha enseñado a hacer las cosas correctas en la vida y a ayudar a los demás, a mirar a los demás con amor y a no envidiar a la gente... Simplemente tenía una mentalidad positiva, un corazón amoroso.

“Quería alcanzar las estrellas”.

Familiares están llegando a Chicago de todo el país para apoyar a la familia de Carvajal. Ramírez dijo que su bisabuelo de 100 años está tratando de viajar desde Honduras.

Entre 30 y 40 personas asistieron a un rosario para Carvajal en la casa de su madre el domingo por la noche. Varias otras personas encendieron veladoras en un altar el sábado en el lugar donde Carvajal fue baleado.

Ramírez dijo que es difícil imaginar la vida sin su hermano, a quien recordará como un hombre con un “gran corazón” que siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás. Ella pidió que cualquier persona que tenga información se presente.

“Sólo queremos que la gente nos ayude. Si vieron algo, si saben algo para ayudar, porque si fuera un miembro de su familia, y nosotros hubiéramos visto algo… hablaríamos”, dijo. “Es lo que hay que hacer”.