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Lightfoot admite que su equipo ‘debió haber hecho un mejor trabajo’ advirtiéndole a los residentes de La Villita sobre la segunda demolición

Pero la alcaldesa se mantuvo firme sobre la necesidad de la demolición, argumentando que un edificio en el sitio está en peligro inminente de colapsar.

La ciudad indicó que la estructura de la turbina no era sólida y debe eliminarse de inmediato.
Tyler LaRiviere/Sun-Times

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La alcaldesa Lori Lightfoot reconoció el lunes que su administración “debió haber hecho un mejor trabajo” de comunicación con los residentes de La Villita para realizar la segunda demolición en el sitio de la vieja planta Crawford, pero se mantuvo firme en que se necesita otra demolición.

De hecho, la alcaldesa argumentó que es tanto el riesgo de colapso de la edificación de la turbina que los carriles yendo hacia al norte sobre la calle Pulaski Road se están cerrando para proteger a los automovilistas que pasan por ahí.

“El edificio del que estamos hablando, no el más grande, es un riesgo. No es seguro. Está estructuralmente comprometido”, dijo Lightfoot, y agregó que también le preocupa que mientras la ciudad y la comunidad sigan hablando, algo vaya a suceder en el sitio que represente “un peligro para los trabajadores que están ahí”.

Además, “está justo sobre Pulaski Road”, dijo la Alcaldesa. “Por seguridad estamos tomando las medidas para cerrar los carriles hacia el norte, que se encuentran sobre el extremo este del lugar. Es un edificio y es de los edificios que son estructuralmente poco sólidos”.

Lightfoot dijo que asistió al lugar el viernes por la noche para “caminar por el terreno nuevamente” y ver con sus propios ojos las condiciones peligrosas en que se encuentra.

“No es seguro para nadie. Entonces, si bien debemos continuar educando a los residentes y demostrarles, tanto visual como oralmente, cuáles son los peligros, esos edificios deben derribarse. Lo haremos paso a paso. Pero tenemos que derribarlos”, dijo ella, negándose a decir cuándo ocurriría esa demolición.

El jueves pasado, la administración de Lightfoot dio el visto bueno para una segunda demolición en el sitio de la antigua planta de carbón, enfureciendo a los residentes de La Villita que todavía se sienten afectados por la desastrosa implosión, el pasado 11 de abril, de una chimenea de 95 años que estaba el lugar y provocó una nube de polvo.

Pero unas horas más tarde, la alcaldesa suspendió la demolición del edificio de la turbina y aplazó para “los próximos días” después que un grupo de manifestantes se reunieran frente a su casa de Logan Square. El lunes, Lightfoot reconoció que las protestas afuera de su casa “son parte del trabajo”.

La alcaldesa también habló abiertamente sobre la necesidad de comunicarse de manera más clara y sincera con una comunidad de La Villita, que ha sufrido la peor parte del coronavirus y fue víctima de lo que los activistas llaman “racismo ambiental” mucho antes de la pandemia.

“Esta es una comunidad que no se ha sentido respetada, que sufre por la falta de recursos y está en medio de un problema ambiental muy difícil y desafiante desde hace décadas. Tenemos que reconocer eso. Tengo que reconocerlo, y lo hago ”, dijo Lightfoot.

“No podemos borrar décadas de sentimientos en un momento. Eso no será posible. Pero sí tenemos que buscar constantemente otras formas en las que podamos comunicarnos, ayudar a educar y escuchar lo que dicen las personas en esas comunidades. Y ciertamente, debimos haber hecho un mejor trabajo la semana pasada. Estamos tratando de abordar esa deficiencia ahora”.

Después de la controversial demolición, el edificio que incluye a la turbina que quedó “a medias”, quedó expuesto a los elementos climáticos, incluidos el viento y la lluvia, lo que hace que el edificio, de por sí inseguro, represente una amenaza inmediata para la salud y la seguridad pública”, según un análisis estructural preparado por el Departamento de Edificios de la ciudad, obtenido por el Sun-Times.

Con fotografías que respaldan sus afirmaciones, el informe concluye que:

• Las columnas de acero están “expuestas y sin refuerzo en ambas dimensiones”.

• La estructura del edificio adyacente que “originalmente proporcionó soporte lateral a las columnas de acero” se ha eliminado.

• Grandes áreas con ladrillo a la vista “no tienen soporte y permanecen en su lugar únicamente debido a la adhesión del mortero” y ese ladrillo “podría colapsar debido a su propio peso y a la presión del viento”.

• Las armaduras del techo de acero estructural están dañadas y “la deformación de las armaduras y los soportes cruzados podrían empeorar”.

• El acero expuesto hace que el sitio sea un atractivo para quienes colectan escombros y que regularmente invaden el lugar.

“Por la seguridad pública, la estructura de la turbina no es sólida y debe eliminarse de inmediato”, señala el informe.

“Se espera que la demolición de la estructura de la turbina demore aproximadamente uno o dos días, si el clima lo permite”.