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El distrito escolar de Cicero pide a los maestros regresar a las escuelas aunque mantiene las clases virtuales

Los maestros se oponen a tener que regresar a las escuelas porque dicen que podrían continuar enseñando desde su casa, como lo han hecho en las últimas cinco semanas.

Theodore Roosevelt Elementary School, 1500 S. 50th Ave. in Cicero, Ill., photographed Friday afternoon, Oct. 9, 2020. Pat Nabong/Sun-Times

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A más de 1,000 empleados de las escuelas del suburbio de Cicero se les ha dicho que regresen a trabajar a los planteles a finales de este mes, aunque la tasa de casos positivos de COVID-19 en esa ciudad se encuentra entre las más altas del estado.

El Distrito 99 de las Escuelas Públicas de Cicero, el tercer sistema de primaria más grande de Illinois, atiende a más de 11,270 estudiantes que han estado aprendiendo de manera remota desde que las 16 escuelas del distrito comenzaron las clases el pasado 31 de agosto, y que continuarán haciéndolo en el futuro inmediato.

Los maestros se oponen a la fecha de regreso del 19 de octubre ordenada por el distrito y quieren continuar enseñando desde casa. Rachel Esposito, presidenta del Consejo de Cicero del Sindicato de Maestros de los Suburbios del Oeste, dijo que la postura del sindicato es que la enseñanza y el aprendizaje en persona no deberían reanudarse hasta por lo menos enero debido a la pandemia del coronavirus.

“La tasa de infección es demasiado alta para comenzar a traer gente a los edificios”, dijo Esposito, quien enseña artes en inglés en Unity Junior High School.

“Creemos que no es seguro sólo para los miembros del personal, sino también para los estudiantes. Y creemos que la tasa de casos positivos tiene que bajar varios puntos porcentuales y permanecer ahí al menos siete días antes de que empecemos a hablar de traer gente de regreso a las escuelas. Creemos que es irresponsable hacer eso en este momento”.

La tasa de casos positivos a siete días en Cicero se mantuvo por encima del 13% el viernes pasado y no ha bajado del 9% en los últimos dos meses, según una base de datos de Northwestern Medicine.

Desde el comienzo de la pandemia, Cicero ha tenido 5,835 casos de coronavirus por cada 100,000 residentes, la tasa más alta de cualquier suburbio del Condado de Cook y 4,922 casos totales, la tercera mayor cantidad de cualquier código postal del estado, según revelan los datos del Departamento de Salud Pública de Illinois. Las comunidades de trabajadores latinos y negros se han visto especialmente afectadas por el virus; Cicero es 89% latino.

El superintendente de distrito escolar, Rudy Hernández, dijo que traer de regreso al personal tiene como objetivo brindarles a los educadores más acceso a los recursos de enseñanza de los que tienen en casa. Las grandes pantallas de proyección donde los maestros pueden ver a sus estudiantes a la vez, por ejemplo, ayudarán a mejorar la experiencia de aprendizaje remoto, dijo.

“¿Estoy preocupado por las cifras? Absolutamente”, dijo Hernández. “¿Que si creo que es un factor determinante tener aquí a nuestros mastros? Honestamente, mientras conduzcan hasta aquí, usen nuestro estacionamiento y entren en nuestras escuelas, probablemente sea más seguro que otros lugares a los que podrían estar yendo ahora mismo”.

Hernández dijo que está equilibrando prioridades en competencia después de que una encuesta mostró que el 58% de las familias querían que sus hijos estuvieran en casa, pero casi la mitad, el otro 42%, los quería de regreso a la escuela debido a problemas con el aprendizaje remoto. Por ahora, Hernández no espera traer a los estudiantes a la escuela en noviembre como esperaba el distrito.

El distrito ha desinfectado todas las escuelas y cuenta con estrictos protocolos de uso de máscarilla y distanciamiento social, dijo. No han habido problemas ya que algunos empleados, incluido el personal de servicio y secretarias, han estado trabajando en las escuelas durante los últimos dos meses para cumplir con las tareas que sólo se pueden hacer en persona, dijo Hernández.

“No hay ninguna razón por la que los maestros puedan sentirse inseguros en la escuela”, dijo el superintendente. “Hemos tomado todas las precauciones para asegurarnos de que nuestras escuelas sean seguras y, al enseñar desde un aula vacía, realmente no le veo ningún problema.

“Los beneficios, nuevamente, de enseñar desde un aula en comparación con estar en casa, en eso es en lo que me baso”.

Pero Esposito dijo que entre los aproximadamente 200 empleados que han trabajado en las escuelas desde julio y agosto, alrededor del 15% ha tenido que ponerse en cuarentena en algún momento debido al contacto cercano con un caso confirmado en su escuela.

“De forma abrumadora he escuchado de nuestro personal que están asustados o nerviosos debido a su salud personal o la salud de alguien en su hogar”, dijo Esposito. “La gente está realmente asustada, enojada y ansiosa”.

Hernández cuestionó los datos citados por Esposito, pero no dijo cuántos trabajadores dieron positivo por COVID-19 o cuántos tuvieron que hacer cuarentena.

El superintendente dijo que no convocó al personal en agosto debido a las objeciones del sindicato, pero que desde entonces se han abordado todas sus preocupaciones y cree que no queda nada más por negociar con ellos.

Se podrían hacer excepciones de trabajo desde casa para aquellos con vulnerabilidades debido a la edad o la salud, agregó Hernández.

Pero Esposito dijo que ni ella ni sus colegas se sienten cómodos con las garantías.

“No creo que a nadie le guste enseñar de forma remota o trabajar de forma remota o aprender de forma remota”, dijo. “Sabemos que no hay nada que reemplace el aprendizaje en persona. Pero cuando se trata de seguridad, debemos tomarlo en cuenta”.