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Sorprende a su mamá en Chicago, en pleno Día de las Madres, tras ser liberado de un centro de detención

“Es el mejor regalo que una madre podría pedir”.

Adriana Torres reunites with her son Francisco on Mother’s Day on May 10, 2020. Francisco was released on bond last week after spending nearly two years at an immigration detention center in rural Wisconsin.
Adriana Torres se reunió con su hijo Francisco el 10 de mayo.
Pat Nabong/Sun-Times

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Tras casi dos años en un centro de detención de inmigrantes en la zona rural de Wisconsin, Francisco Morales, de 26 años, fue liberado bajo fianza el viernes pasado y pudo aparecer de sorpresa en su casa para celebrar el Día de las Madres, el domingo.

“Pensé que regresaría el lunes porque eso me dijo”, dijo Adriana Torres, de 46 años, madre de Morales. “Estaba tan emocionada de abrazarlo y ‘apapacharlo’. Era muy difícil para mí saber cómo estaba, cómo lo trataban, si estaba comiendo o no”.

“Este es el mejor regalo que una madre podría haber pedido”, comentó.

A Morales se le ha otorgado el asilo dos veces, pero los fiscales del gobierno apelaron ambos dictámenes. Las autoridades de Inmigración no estaban dispuestas a liberarlo hasta que las apelaciones se resolvieran en las cortes; pero sus abogados exigieron el mes pasado su libertad en una corte federal. Y ganaron.

“Todavía me parece un sueño haber regresado. No fue real hasta que vi al centro de Chicago en el horizonte cuando venía por la carretera. Ahí sentí que mi corazón latía más fuerte”, dijo Morales.

Arianna Salgado, miembro de la organización Comunidades Organizadas Contra las Deportaciones (OCAD, por sus siglas en inglés) fue a buscar a Morales hasta la puerta de la cárcel del condado de Dodge. Este grupo de activistas, que tienen sede en Chicago, pagaron su fianza $1,500.

“Le trajimos un cambio de ropa y un cubrebocas”, dijo Salgado. “Durante todo el viaje en el carro escuchamos sus canciones favoritas. Se puso al día con los éxitos de sus artistas favoritos que sacaron canciones nuevas mientras estaba detenido”.

Morales nació en México y llegó a Estados Unidos en 2007, a los 13 años, sin documentación. El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) lo detuvo en septiembre de 2018 e inició un proceso de deportación.

Un juez de inmigración le otorgó asilo a Morales en abril de 2019 y nuevamente en febrero porque consideró que se enfrenta a “un riesgo de tortura” si fuera deportado a México debido a “sus graves enfermedades de salud mental, su falta de apoyo familiar y su orientación sexual”, escribió el juez en su resolución. Morales sufre de ansiedad y depresión severas, entre otros padecimientos psicológicos.

Los fiscales del gobierno apelaron ambos dictámenes, que siguen pendientes de confirmación. Keren Zwick, una abogada del Centro Nacional de Justicia para los Inmigrantes (NIJC, por sus siglas en inglés) que representa a Morales, dijo que el joven de 26 años “estará libre mientras se resuelva su caso”, siempre y cuando no quebrante la ley.

A tres días de su liberación Morales dijo que todavía sufre el estrés de estar tras las rejas. “Tengo pesadillas de que estoy detenido y los agentes de ICE me están persiguiendo”, dijo.

Pero Morales dice que será paciente y aprenderá a disfrutar de su nueva libertad.

“Es extraño pensar que por casi dos años de mi vida estuve [detenido], deseando poder abrazar a mi madre o poder ayudar a mi hermano con su tarea, y me toma un momento darme cuenta de que ahora puedo, que finalmente volveré a ser parte de mi familia”, dijo.

“Eso me da tranquilidad”.

Carlos Ballesteros es un reportero del programa “Report for America”, una organización periodística sin fines de lucro que tiene como objetivo reforzar la cobertura de el Sun-Times en la zonas sur y oeste de Chicago.