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El COVID-19 ha reducido la práctica de los deportes entre los niños

Hay que dejar que los niños sean niños.

Menos partidos, o ningún partido durante un año, podría ser algo muy bueno para muchos niños.
Menos partidos, o ningún partido durante un año, podría ser algo muy bueno para muchos niños.

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Lo siento por los adolescentes que no puedan practicar deportes en Illinois este verano, o tal vez incluso durante el otoño, debido al coronavirus. La mayoría de ellos se acerca al final de sus días de competencia deportiva escolar y están decepcionados al ver como le son robados esos momentos.

Para los niños más pequeños, veo un lado más positivo. Esta es una oportunidad para que anden más en bicicleta o que puedan aprender a patinar. O tal vez puedan acompañar a sus padres para correr o caminar.

Igual pueden obtener un descanso muy necesario de una vida demasiado estructurada, especialmente cuando se trata de deportes.

O tal vez no. En Missouri, la empresa GameTime Tournaments celebró un torneo de béisbol juvenil el pasado fin de semana con 40 equipos. No se verá esto en Illinois en estos momentos debido a la orden de quedarse en casa para frenar la propagación del virus. Pero, al menos un equipo juvenil del estado, los Black Sox del centro de Illinois, hicieron el viaje, según informó el St. Louis Post-Dispatch.

GameTime implementó las pautas de distanciamiento social, incluyendo la de no chocar sus manos durante un saludo y desinfectar la pelota a menudo. Pero algunas cosas no se pueden evitar en el béisbol: el receptor siempre se colocará detrás del bateador; los jugadores chocarán unos con otros en algunas jugadas; y por costumbre los entrenadores se deben acercar a sus jugadores para darles instrucciones.

Después de estar en casa durante semanas, salir a jugar debió significar un alivio para los jugadores y sus padres que fueron a verlos. Pero... ¿40 equipos? Eso parece francamente irresponsable, aún si así lo permiten las restricciones más flexibles de Missouri relacionadas con el virus.

Menos partidos, o ningún partido durante un año, podría ser algo muy bueno para muchos niños.

Casi desde el momento en que nacen, muchos niños siguen un programa. A los 5 años, muchos son inscritos en ligas deportivas. Hay niños de 7 años que practican cuatro o cinco días a la semana, ya sea futbol soccer, ​​futbol americano o béisbol, además de que tienen partidos los fines de semana.

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda 60 minutos de actividad física diaria para niños de la primaria a la secundaria. Los niños no necesitan ser parte de un equipo caro y organizado para hacerlo. Pero hemos perdido nuestra creatividad y espontaneidad. Aquellos días en que los niños del vecindario jugaban en la acera desaparecieron hace décadas.

Conocí a niños que ahora son adultos que comenzaron a practicar deportes temprano, algunos a los 5 años, y cuando llegaron a la escuela intermedia, ya no querían hacer nada. Como siempre había un partido, se cansaron de aquello.

Hace cinco años, algunos estudios sobre la participación deportiva mostraron que alrededor del 70% de los niños dejan de practicar deportes cuando tienen 13 años.

La hija de una amiga, que tenía la capacidad de jugar futbol en la universidad y obtener una beca, sorprendió a sus padres cuando dejó el club al llegar a la adolescencia. Se cansó de todo.

Nuestros amigos invirtieron miles de dólares asistiendo a juegos, en entrenamientos y en viajes por todo el país. Contaban con esa beca. Como reportera cubrí deportes juveniles durante nueve años y conocí a muchos padres que han hecho lo mismo. Siento que es mejor que los padres inviertan temprano en los costos universitarios de sus hijos en lugar de gastar mucho en costosos clubes deportivos.

Estudios demuestran que la especialización en un deporte contribuye a una mayor tasa de lesiones físicas.

“Hay muchos datos que indican que es mucho mejor practicar diferentes deportes”, me explicó el Dr. James P. Bradley. Es el cirujano ortopedista de los Steelers de Pittsburgh (NFL) y presidente de la Sociedad Estadounidense de Medicina Ortopédica Deportiva, con sede en Rosemont, Illinois.

Bradley me contó sobre un paciente de 13 años cuyo padre lo hizo aventar muchas pelotas en las prácticas de béisbol.

“Le estás arruinando el hombro”, le dijo el Dr. Bradley al padre. Déjalo jugar baloncesto, correr en la cancha. Cuando le salga el bigote, entonces ahí sí lo pones a tirar pelotas curvas”.

Deje que los niños participen en los juegos sin reglas, como dicen los médicos. Es un momento desestructurado para correr, libre de la interferencia de los padres, pero crítico para el desarrollo físico y emocional. Se trata de que los niños prueban deportes diferentes. Hay que dejar que los niños sean niños.

El Coronavirus pondrá algunos límites a esto por ahora, pero ese debería ser un objetivo.

Marlen Garcia es miembro del Consejo Editorial del Sun-Times.