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COLUMNA: La decisión de la Suprema Corte sobre DACA nos da una razón más para votar contra Trump y sacarlo de la Casa Blanca

Si Trump gana un segundo mandato, seguramente duplicará los esfuerzos para atacar a los inmigrantes.

Getty

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La Corte Suprema dio este jueves a los estadounidenses algunas razones más para expulsar al Presidente Donald Trump. Como si las necesitáramos.

El tribunal detuvo, por ahora, el esfuerzo de Trump por terminar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, más comúnmente conocido como DACA, por sus siglas en inglés, que brinda protección legal temporal y autorización de trabajo a los inmigrantes indocumentados más jóvenes que pasan las verificaciones de antecedentes. El presidente Barack Obama estableció el DACA en 2012.

“Alivio”, dijo en una llamada telefónica Tania Unzueta, de Mijente, un grupo nacional de defensa de la justicia social y de los derechos de los latinos.

Unzueta dependió de las protecciones de DACA hasta el año pasado cuando su cónyuge la patrocinó exitosamente para la residencia legal permanente.

“Esta es solo una de las cosas que Trump ha hecho para dañar a nuestra comunidad”, dijo Unzueta. “Es genial que la Suprema Corte haya podido detenerlo, pero no es algo permanente. La corte dijo: ‘Danos una mejor razón’”.

Aunque Trump ahora sabe cómo poner fin a DACA, hacer eso le tomaría tiempo. Una acción decisiva es poco probable antes del día de las elecciones.

Pero, por favor, no dude de que Trump lo intentará nuevamente y perseverará. Si es reelegido.

Esa es otra razón por la que debe irse.

El fallo también expone aún más la incompetencia general de Trump. La eliminación de DACA hubiera sido posible si él y su administración hubieran seguido las reglas. Afortunadamente, se equivocaron y mucha gente buena se salvó.

Este Presidente simplemente no toma en cuenta a la ley. Seguimos viendo esto. Esto fue revelado repetidamente en el testimonio ante juramento de miembros respetados de su equipo durante los procedimientos para su destitución en el Congreso, y ha sido revelado nuevamente en el nuevo libro de John Bolton.

Trump salió desesperado a publicar un tweet después del fallo de la Corte Suprema del jueves:

“Estas decisiones horribles y políticamente cargadas que salen de la Corte Suprema son disparos en la cara de personas que se enorgullecen de llamarse republicanos o conservadores”, se lamentó Trump. “Necesitamos más sentido de justicia o perderemos nuestra Segunda Enmienda y todo lo demás. ¡Vota Trump 2020!”

El hombre está agitado. Sin embargo, se niega a aprender a gobernar.

Hace tres años, impulsado por el entonces Fiscal General, Jeff Sessions, Trump ordenó a su administración que pusiera fin a DACA, que protege a unos 650,000 inmigrantes indocumentados, incluidos unos 35,000 en Illinois. Trump quería mantener contenta a su base anti-inmigrante de la extrema derecha. Y ansiaba cualquier oportunidad para deshacer los logros importantes de Obama.

Pero Trump y otros republicanos ignoraron esto: muchos receptores de DACA se han convertido en ejemplos del verdadero sueño americano.

Algunos se han convertido en médicos y enfermeras que están salvando vidas durante la pandemia de coronavirus. Otros se han convertido en maestros, abogados e ingenieros. Están invirtiendo miles de millones de dólares en la economía estadounidense.

Perder DACA significaría el final de sus carreras. Perder DACA los volvería a convertir en objetos de una deportación.

DACA debe acabar solo después de que el Congreso presente una legislación para legalizar a estas personas de forma permanente. El panorama no es bueno. Obama y el ex presidente George W. Bush fracasaron en sus intentos de aprobar una reforma migratoria.

Trump ni siquiera se animaría a trabajar con el Congreso, al menos no en serio. Prefiere enjaular a los niños inmigrantes, negarse a escuchar casos de asilo, considerar a todos los inmigrantes indocumentados como criminales y dejar que los jóvenes y brillantes receptores de DACA vivan en la pobreza, antes de sacarlos de Estados Unidos.

La guerra de Trump contra los beneficiarios de DACA ha sido tan devastadora que Mijente estaba alineando terapeutas para sus miembros porque temían que la decisión de la Corte Suprema fuera a favor de Trump. Habría sido la gota que colmara el vaso, después de años de políticas intolerantes de la administración Trump destinadas a demonizar y a castigar a los inmigrantes para ganar puntos políticos con algunos estadounidenses anglosajones.

“Alguien me dijo que se sentía como estar en medio de una guerra psicológica”, me dijo Unzueta.

Debemos votar el 3 de noviembre. Debemos decir “¡Hasta aquí!”.

Marlen García es miembro de la Junta Editorial de Sun-Times.