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Los sindicatos de policía se niegan a seguir el mandato de vacunación en Chicago

Lightfoot ha argumentado que no hay más remedio que unirse a la ciudad de Nueva York y el Condado de Cook para emitir un mandato de vacunación.

Mayor Lori Lightfoot got her second dose of the Pfizer coronavirus vaccine on Feb. 19, 2021. It was administered by Chicago Department of Public Health Commissioner Allison Arwady.
Lightfoot dijo que todos los empleados de la Municipalidad deberán vacunarse contra COVID-19. La política entrará en vigor el 15 de octubre.
Pat Nabong/Sun-Times

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El miércoles, la alcaldesa Lori Lightfoot siguió adelante con un mandato de vacunación con una fecha límite del 15 de octubre para todos los empleados de la Municipalidad, aún con la oposición de los cuatro sindicatos de la policía.

“En lo que los casos continúan aumentando, debemos tomar todas las medidas necesarias y a nuestra disposición para mantener a todos en nuestra ciudad seguros y saludables”, dijo Lightfoot en un comunicado de prensa.

“Se ha demostrado que vacunarse es la mejor manera de lograrlo y hacer posible la recuperación de esta devastadora pandemia. Por eso, hemos decidido unirnos a otras municipalidades y agencias gubernamentales de todo el país, incluido el ejército de los Estados Unidos, que están tomando esta decisión para proteger a las personas que mantienen nuestras ciudades y condados operando”.

El comunicado de prensa no dice qué sucederá con los empleados de la Municipalidad que se niegan a cumplir, solo que la nueva política “se aplica a todos los empleados y voluntarios de la ciudad” y entra en vigor el 15 de octubre.

Los empleados “pueden solicitar exenciones médicas o religiosas”. Esas solicitudes serían revisadas por el Departamento de Recursos Humanos de la Municipalidad “caso por caso”.

El presidente de la Orden Fraternal de la Policía, John Catanzara, ha estado en desacuerdo con Lightfoot en muchos temas, y esta vez, no está solo.

“No son solo nuestros muchachos. Son los sargentos, tenientes y capitanes. Este es un frente unido... Ya no es solo la boca de John Catanzara”, dijo Catanzara el miércoles.

“Esto literalmente ha encendido una bomba en la membresía... Y qué van a hacer cuando cuatro o cinco mil policías digan: “Jódanse. Me quedo en casa. No me van a obligar a recibir esa maldita vacuna. No me paguen. Esta bien. Los veremos en la corte”.

Catanzara dijo que no está amenazando con una protesta. Afirma que la Municipalidad está hablando literalmente de “poner en situación de no pago a las personas que se niegan a recibir” la vacuna.

“Luego, ¿qué van a hacer para [patrullar] las calles?” dijo.

A principios de esta semana, Catanzara le dijo al Sun-Times que “no hay estudios de efectos secundarios o consecuencias a largo plazo” de las vacunas contra el coronavirus.

“Estamos en Estados Unidos, maldita sea. No queremos que nos obliguen a hacer nada. Punto. Esto no es la maldita Alemania nazi...” protestó.

La analogía de Catanzara fue condenada por la Liga Antidifamación.

“La comparación de las vacunas obligatorias con la Alemania nazi y el Holocausto es objetivamente incorrecta y profundamente ofensiva para las millones de personas inocentes asesinadas a manos de los nazis”, tuiteó el grupo, pidiendo a Catanzara que se disculpe.

Hablando después de una mesa redonda sobre la salud mental el miércoles, Lightfoot mantuvo su decisión de exigir que los oficiales de policía sean vacunados, y señaló que “el principal asesino de policías a través de la pandemia es el virus”.

Lightfoot insistió además en que los trabajadores de la Municipalidad que interactúan estrechamente con el público, como los oficiales de policía, están actuando de manera irresponsable y poniendo en peligro a quienes sirven si se niegan a vacunarse.

Lightfoot ha argumentado que la ciudad no tiene más remedio que unirse a la ciudad de Nueva York y el Condado de Cook para emitir un mandato de vacunación.

El presidente de la Federación Laboral de Chicago, Bob Reiter, dijo que sus miembros “creen en las vacunas” y creen que esas inyecciones son “importantes para proteger a los trabajadores y residentes”. Pero no creen que el fin justifique los métodos de la alcaldesa.

“No creemos que la forma de vacunar a las personas sea emitiendo mandatos y siendo punitivos al respecto. Lo que deberíamos hacer es seguir trabajando juntos en torno a la educación y alentando a las personas… Eso tiene que ser algo que sea colaborativo ”, dijo Reiter.

Contribuyendo: Tom Schuba