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Consideran reducir el horario de las licorerías hasta las 10 p.m. nadamas

Antes de la pandemia, las licorerías de Chicago podían vender alcohol hasta las 2 a.m. la mayor parte de la semana.

Beer on sale at an Aldi grocery store in Chicago in June 2017.
La ordenanza fue copatrocinada por los concejales George Cardenas (12º), Scott Waguespack (32º), Emma Mitts (37º) y James Cappleman (46º).
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Las tiendas de supermercado y abarrotes de Chicago tendrían que dejar de vender alcohol a las 10 p.m. bajo un toque de queda permanente que va incluido en un amplio paquete sobre la pandemia presentado por la alcaldesa Lori Lightfoot el miércoles.

Si se aprobara, la ordenanza prohibiría la venta de productos de licor ​​entre las 10 p.m. y 7 a.m. todos los días, excepto los domingos, que comenzarían a las 8 a.m. La propuesta efectivamente pondría fin a los días en que las licorerías permanecen abiertas hasta la mañana, aunque las ventas comenzarían varias horas antes más temprano los domingos.

Antes de la pandemia, las licorerías de Chicago podían vender alcohol hasta las 2 a.m. de domingo a viernes y hasta las 3 a.m. el sábado. La Municipalidad también permitió que las tiendas comenzaran las ventas a las 7 a.m. todos los días, excepto los domingos, cuando las ventas no podían comenzar hasta las 11 a.m.

Las reglas propuestas cambiarían permanentemente el toque de queda para las ventas de alcohol en Chicago por al menos cuatro horas antes de la pandemia. Fueron incluidas en una ordenanza de 94 páginas que abarca todo, desde el alivio financiero y regulatorio para los negocios, las protecciones para los consumidores y nuevas oportunidades de trabajo para los ex delincuentes.

Algunos habitantes de Chicago criticaron los cambios.

Ali Thabet, propietario de Ashland Market en Noble Square, dijo que el plan se siente como un “golpe bajo” para las licorerías que han pasado por la pandemia. Si es aprobada por el Concejo Municipal, Thabet dijo que probablemente tendría que recortar el personal.

“Va a sacar a todos los negocios de Chicago y simplemente acabará con los negocios más pequeños”, dijo sobre el plan. “Nos hará daño a largo plazo”.

Ashland Market actualmente permanece abierto hasta las 11 p.m., el límite para la venta de bebidas alcohólicas en las tiendas bajo la restricción pandémica actual. Lightfoot inicialmente fijó un toque de queda para las 9 p.m. cuando el brote de coronavirus aumentó en abril pasado. Pero con la reapertura de la Municipalidad y el verano que se aproxima, a Thabet le gustaría mantener sus puertas abiertas mucho más tiempo todos los días.

“Esta es la época del año en la que uno desea permanecer abierto lo más tarde posible”, dijo.

En una conferencia de prensa después de la reunión del Concejo de la ciudad del miércoles, Lightfoot dijo que hay “espacio para la discusión” sobre esta propuesta, pero expresó su preocupación por “los problemas de calidad de vida que a veces surgen en estos negocios”, señalando los individuos que puede atraer y “otras actividades ilegales”.

“Esperamos que haya un debate y una discusión sólidos, pero hay un problema real que no se puede ignorar”, dijo.

Thabet no le dio importancia al razonamiento de Lightfoot y dijo: “La ciudad tiene muchos más problemas que la apertura de una licorería hasta la 1 o 2 a.m. El crimen está por doquier y ella quiere concentrarse en este asunto”.

Ultimadamente, Thabet dijo que espera que los miembros del Concejo Municipal bloqueen el “movimiento escandaloso” de la alcaldesa. De lo contrario, anticipa que los propietarios se unirán y potencialmente presentarán demandas.

La ordenanza fue copatrocinada por los concejales George Cardenas (12º), Scott Waguespack (32º), Emma Mitts (37º) y James Cappleman (46º). En medio de un coro de críticas en Twitter, Cappleman usó la plataforma el miércoles por la tarde para decir que la provisión referente a las ventas de licor en las tiendas “se suponía que había sido eliminada”.

“Se eliminará antes de que se someta a votación”, tuiteó. “El objetivo es ayudar a nuestros negocios, no dañarlos”.

La ordenanza también permitiría de forma permanente a los bares y restaurantes vender bebidas para llevar, una práctica que comenzó durante la pandemia. Dada esa propuesta, Rob Karr, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Comerciantes Minoristas de Illinois, dijo que la Municipalidad está enviando un “mensaje contradictorio” y aparentemente trata a los propietarios de las tiendas como “de segunda clase”.

Además, Karr señaló que “no hay datos” para respaldar que la alcaldesa vincule la propuesta al crimen por “tiendas de licores problemáticas”. Es más, dijo que esa explicación cuestiona el razonamiento original de la Municipalidad para limitar las ventas de licor al principio de la pandemia, cuando Lightfoot relacionó la medida con preocupaciones de salud pública sobre los grandes grupos que se congregan afuera de las tiendas.

“Ciertamente se cuestiona si esa era realmente la preocupación”, dijo. “Cooperamos con esa preocupación bajo la creencia de que volveríamos a la normalidad. Pero estamos volviendo a la normalidad y aquí seguimos”.

Contribuyendo: Zinya Salfiti