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Lightfoot quiere que Pritzker reconsidere el cierre de los restaurantes

“No podemos ignorar lo que está sucediendo a nuestro alrededor, porque sin acción, esto podría verse peor que cualquier cosa que hayamos visto en la primavera pasada”, dijo el gobernador J.B. Pritzker.

Outdoor dining tables sit empty at Gibsons Bar & Stakehouse at 1028 N. Rush St. Tuesday afternoon as colder temperatures provide a new challenge for restaurants during the coronavirus pandemic.  Tyler LaRiviere/Sun-Times

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Cuatro meses tras la reapertura del primer cierre devastador a causa del coronavirus, los restaurantes de Chicago se verán obligados a cerrar nuevamente a partir del viernes, a medida que las infecciones por COVID-19 se dispararon a niveles máximos en todo el estado, similar a lo ocurrido en primavera.

Aunque la alcaldesa Lori Lightfoot indicó que presionaría al gobernador J.B. Pritzker para que reconsiderara sus últimas restricciones sobre el servicio al interior de los restaurantes, el gobernador demócrata dijo que el aumento vertiginoso de los casos y las tasas de casos positivos en relación a las pruebas realizadas significan que los negocios y los residentes tienen que abrocharse el cinturón ahora, con un invierno potencialmente preocupante avecinándose.

“Durante un tiempo, a fines del verano, Chicago parecía tener esto más bajo control que otras regiones de Illinois, pero ese ya no es el caso”, dijo Pritzker al anunciar el martes nuevas medidas de restricción para restaurantes. “No podemos ignorar lo que está sucediendo a nuestro alrededor, porque sin acción, esto podría verse peor que cualquier cosa que hayamos visto la primavera pasada”.

Pero Lightfoot, quien anunció el fin del servicio al interior de los bares cuando los contagios de coronavirus se dispararon en Chicago la semana pasada, criticó las nuevas restricciones de Pritzker y dijo que no está segura de que se estén aplicando “a las personas adecuadas”.

“Si la orden del gobernador entra en vigencia, realmente se está cerrando efectivamente una parte significativa de nuestra economía, en un momento en que esos mismos negocios están realmente colgando de un hilo”, dijo Lightfoot al programa NewsHour de la cadena PBS. “Así que vamos a continuar con nuestro compromiso con el gobernador y su equipo, pero esto no pinta bien. Y si no podemos convencerlos de que deberían seguirse otras métricas (para tomar esa decisión), entonces, lamentablemente, el cierre se hará efectivo”.

“La verdad es que donde estamos viendo los mayores desafíos es en los hogares de las personas, en entornos de convivencia social que no son públicos. Eso es más difícil de regular”, dijo Lightfoot.

Pritzker cerró por primera vez el servicio dentro de los restaurantes en marzo, antes de que se reanudara el servicio al aire libre a principios de junio y se permitiera el servicio al interior hacia fines de ese mes.

El nuevo cierre no podría llegar en peor momento a medida que llegan las bajas temperaturas, según Reinier Nayor, propietario de Sazón Cubano, en 5422 W. Fullerton Ave. en el vecindario de Belmont Cragin.

“Ya no recibimos ayuda, por lo que otro cierre significa que muchos lugares podrán cerrar definitivamente. Espero no ser uno de ellos”, dijo Nayor.

Ese grupo de posibles negocios afectados podría llegar a incluir a más de 7,500 restaurantes en todo el estado, según el presidente de la Asociación de Restaurantes de Illinois, Sam Toia, quien dijo que elevó su estimación a casi un tercio de la industria local que podría hundirse en parte debido a las medidas “extremas” del gobernador.

“¿Por qué el cierre completo? Al menos intentemos con un 25% de capacidad”, dijo Toia. “Sabemos cómo hacer esto bien: usar cubrebocas, distanciamiento social y desinfección. Cualquier negocio que lo haga bien debe mantenerse abierto y el que no lo esté, debe cerrarse. No entendemos por qué los restaurantes son los únicos afectados”.

Las reglas emitidas por Pritzker, quien ha citado estudios que sugieren que los bares y restaurantes son sitios de “super difusión” del virus, también significan que otras reuniones en la ciudad se limitarán a 25 personas o al 25% de la capacidad del lugar.

El gobernador demócrata señaló que Chicago está promediando el doble de admisiones hospitalarias por COVID-19 por día en comparación con las registradas hace un mes, mientras que la tasa promedio de casos positivos en relación a las pruebas realizadas, a siete días, casi se ha duplicado desde principios de octubre.

Ese número es del 7.8%, apenas por debajo del umbral del 8% establecido por la oficina del gobernador que ha provocado con más frecuencia este tipo de “mitigaciones” en otras regiones del estado. Pero Chicago ha resistido ocho días consecutivos de aumentos de la tasa de casos positivos y una semana completa de ingresos hospitalarios en aumento, las mismas métricas detectadas un día antes en la región suburbana del condado de Cook, donde las restricciones al servicio al interior de los restaurantes entran en vigencia este miércoles.

Para el final de esta semana, las reaperturas se habrán reducido en siete de las 11 regiones del estado, mientras que las cuatro regiones restantes, todas con una tasa de 7% de casos positivos y en aumento, no se quedan atrás.

“Estamos en esta segunda ola (de contagios), y les aseguro que este es un virus que afecta a todo Illinois”, dijo la Dra. Ngozi Ezike, Directora de Salud Pública de Illinois.

La Comisionada de Salud Pública de Chicago, la Dra. Allison Arwady, dijo que la tasa de aumento de la ciudad es ahora la misma que la registrada durante la primera ola de casos de coronavirus a principios de este año, y que los casos nuevos se duplican cada nueve días. Eso significa que en nueve días, la ciudad podría tener 1,600 casos nuevos por día, superando lo ocurrido durante los primeros meses.

“Este va a ser un invierno difícil para todos”, dijo Arwady. “Cuanto más serios seamos acerca de COVID y pensemos en cómo podemos apoyarnos mutuamente y apoyar a las pequeñas empresas durante este invierno, será crucial”.

A nivel estatal, la mayoría de las métricas clave de COVID-19 se han deteriorado a los peores niveles vistos en casi cinco meses. El Departamento de Salud Pública de Illinois anunció el martes que 4,000 personas más dieron positivo por el virus, que se cobró otras 46 vidas. El número de muertos aumentó a 9,568 desde marzo.

La tasa promedio de casos positivos en relación a las las pruebas en todo el estado es del 6.4%, la más alta desde principios de junio. Los hospitales también están tratando a la mayor cantidad de pacientes con coronavirus que han visto desde entonces, con 2,758 camas ocupadas hasta el lunes por la noche.

El virus ha matado a un promedio de 42 habitantes de Illinois por día durante la última semana, el doble de la tasa de mortalidad registrada el mes pasado. Aproximadamente 73 residentes de Illinois murieron con COVID-19 por día durante la primera semana de Junio, pero los expertos dicen que el aumento de las muertes siempre se registran después del aumento de las admisiones hospitalarias, por lo que se espera que los fallecimientos aumenten en las próximas semanas.

“La realidad es que todos estamos haciendo un gran esfuerzo para hacer esto bien, en todo el país”, dijo un frustrado Pritzker a un periodista que cuestionó algunas de sus decisiones. “¿No ves que el COVID está aumentando en todas partes? No tratemos de encontrar lagunas aquí y allá, sino que busquemos formas en las que podamos promover la seguridad y la salud”.

Una señal alentadora es que Chicago “aún no ha visto un aumento en las muertes”, dijo Arwady, aunque reconoció que espera “algunos aumentos”. Aún así, agregó, hemos “aprendido mucho sobre cómo cuidar” a los pacientes con COVID-19.

El martes, la Municipalidad también agregó Florida a su lista de cuarentena para viajeros, aunque Illinois en realidad está agregando casos a un ritmo más rápido que ese estado. Los residentes y viajeros ahora deben aislarse por sí mismos durante dos semanas al llegar a Chicago desde 31 estados y Puerto Rico.

Arwady dijo que el alcance de ese mapa significa que “viajar es una preocupación” durante las vacaciones. Ella no se irá a ninguna parte, dijo, e instó a los demás a “pensar seriamente si este es un año para viajar”.

Desde marzo se han administrado alrededor de 7,4 millones de pruebas de coronavirus en Illinois y al menos 382,985 residentes han sido confirmados como portadores del virus, lo que significa que 3% de la población se ha contagiado.

Colaboró: Manny Ramos