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Dos amigas desafían las ideas de género en ‘El viaje de Monalisa’

El documental del Festival de Cine Latino de Chicago sigue la vida de Iván Monalisa Ojeda, una trabajadora sexual transgénero de Chile que se enfrenta a problemas de inmigración y adicción a las drogas.

Tras trasladarse de Chile a Nueva York, Iván Monalisa Ojeda adoptó una nueva identidad, como se relata en el documental “El viaje de Monalisa”.
Mimbre Films

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Cuando Iván Monalisa Ojeda llegó a Nueva York, nació Monalisa. Poeta por vocación, Ojeda, de 53 años, describe el sentimiento de ser biespíritu, o género “no conforme”, como algo que sólo pudo ocurrir una vez que se liberó de la homofobia del Chile de la década de1990.

“La Monalisa nació acá”, dice Ojeda en español tras llenar un formulario de admisión en el Centro de Justicia Urbana de Manhattan, que le ayudará con recursos y a conseguir la ciudadanía. “Por eso a veces digo que la Monalisa tiene derecho a quedarse aquí. Ivan se puede ir, pero la Monalisa no. Ella es de [Nueva York].

“El viaje de Monalisa” es el primer documental de la cineasta chilena Nicole Costa sobre Ojeda, que se hace llamar “él” pero es a veces “ella” cuando se siente más como Monalisa.

El Festival de Cine Latino de Chicago presenta su estreno en el Medio Oeste en proyecciones virtuales hasta el domingo.

Se conocieron en la Universidad de Santiago de Chile donde ambas eran estudiantes de actuación, pero pasaron al menos 17 años entre Costa y Ojeda sin verse. El documental comenzó a rodarse en 2012, cuando se reencontraron y volvieron a ser amigas y empezaron a hablar de proyectos en los que podrían trabajar juntas.

“Yo tenía 17 años cuando nos conocimos”, dijo Costa en español. “En esa época él era Iván y se identificaba como un hombre gay (...) la gente no hablaba de sus tendencias sexuales”.

Durante los seis años siguientes, Costa siguió el viaje de transición de Ojeda para convertirse en Monalisa, quien trabaja como trabajadora sexual. Encuentra a sus compañeras en Nueva York, y juntas participan en concursos de belleza, cantando “El hombre que yo amo” de la cantora chilena Myriam Hernández, y animándose mutuamente.

Monalisa también se enfrenta a una adicción a la metanfetamina de cristal, algo que, según Costa, su amiga quiso incluir deliberadamente en el documental.

Más tarde, con la ayuda del Centro de Justicia Urbana, Ojeda cambia su nombre por el de Iván Monalisa Ojeda, además de cambiar la identidad de género de su documento de identidad a femenino. “Me gustaría poder poner otro... o los dos”, le dice Ojeda a Costa, que grabó ella misma todo el documental, con algunos trozos de viejas cintas de VHS.

Costa recreó una escena que Ojeda representó hace décadas en Chile como estudiante universitaria. En Chile, salir del closet se denomina “soltarse las trenzas”, así que caminó por las calles de Santiago con una larga trenza hecha por sus compañeros de teatro. Ojeda, ahora afincado en Brooklyn, lleva una larga trenza y camina por las calles de Nueva York en “El viaje de Monalisa”.

Monalisa se pasea por Times Square con una larguísima trenza atada a la cabeza, un homenaje a su primera salida del closet en Chile.
Nicole Costa

Desde la última escena de la película, que se rodó en 2018, Ojeda está a la espera de recibir la residencia de Estados Unidos. Conseguir la tarjeta verde le permitirá viajar entre Estados Unidos y Chile, país al que Ojeda no ha vuelto a visitar en más de 20 años.

Mientras tanto, Ojeda se ha mantenido ocupada trabajando en su escritura, tras el lanzamiento de su segundo libro “Las Biuty Queens” a través de la editorial Astra House.

“El viaje de Monalisa” se estrenó por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Valdivia en 2019, y obtuvo el premio de mejor documental en el Festival Internacional de Cine LGBT de Madrid en 2020.

Las amigas esperan viajar juntas en diciembre de este año para asistir al Festival Internacional de Cine de Liubliana, en Eslovenia.