clock menu more-arrow no yes

Filed under:

COLUMNA: Quitarle fondos a la policía ya no parece una idea tan radical

“Estamos gastando $5 millones al día solo en vigilancia, y eso no ha resuelto ninguno de nuestros problemas sistemáticos”, dijo el Comisionado del Condado de Cook, Brandon Johnson.

Pat Nabong/Sun-Times

Read in English

Este es el tipo de cosas que no me dejan dormir en la noche.

No había absolutamente nada que la policía pudiera haber hecho para proteger a un niño, a una trabajadora postal o a innumerables personas atrapadas en el fuego cruzado de tiroteos tan descarados.

¿Por qué murió Dajore Wilson, de 8 años, si las estrategias policiales de la ciudad van en el camino correcto? Dajore es el sexto niño menor de 10 años que muere por disparos en Chicago desde junio.

D’Andre Wilson, el padre de Dajore, y otro adulto que lo acompañaba, también resultaron heridos cuando un hombre disparó contra su automóvil, mientras circulaban en Labor Day a la altura de la calle 47th y Union Avenue, en Canaryville.

El hecho coronó otro día festivo empañado por la violencia armada. Diez personas más murieron y otras 51 resultaron heridas en tiroteos en toda la ciudad ese mismo día, a pesar del agresivo plan de seguridad del Departamento de Policía de Chicago que puso a 8,000 policías en la calle, canceló sus días libres y ordenó que los oficiales trabajaran en turnos de 12 horas.

Según el video de vigilancia, la policía cree que el asesino disparó desde un Dodge Charger negro que aceleró antes de que llegaran los oficiales.

El viernes, la organización que lucha contra la violencia armada “Te Lo Pido, No Dispares” (“I’m Telling, Don’t Shoot”), anunció una recompensa de $10,000 por información que conduzca al arresto del tirador.

El día anterior, una trabajadora postal, que estaba entregando el correo en el sur de Chicago, recibió varios impactos de balas perdidos disparadas por “al menos dos vehículos que pasaban a toda velocidad”, según la policía.

La policía no puede estar en cada esquina ni en cada cuadra. Pero, si pudiera, la mayoría de nosotros llamaría a eso una vigilancia excesiva, si no es que es un acoso absoluto.

Aún así, a pesar de la ineficacia de la policía en tales situaciones, muchos de nosotros rechazamos el concepto de un vecindario sin policía, descartando ese concepto como algo temerario.

Pero tal vez sea el momento de ver el tema más de cerca.

A la mayoría de las personas de mi generación se les enseñó desde temprana edad a obedecer las órdenes de la policía y a llamar al 911 para denunciar un delito. Veíamos a la policía como protectores, no como represores.

Pero muchos jóvenes ‘millenials’ han tenido una experiencia policial diferente. Ven a la policía a través del lente de la historia que une los orígenes de la policía en Estados Unidos con las patrullas de esclavos y la supremacía blanca.

En un inteligente artículo de opinión publicado recientemente en The New York Times titulado “No más dinero para la policía”, Philip V. McHarris, un estudiante de doctorado que se enfoca en raza, vivienda y vigilancia, y Thenjiwe McHarris, estratega del Movimiento Black Lives Matter, presentaron un argumento convincente para quitarle fondos a la policía.

El Movimiento Black Lives Matter se fundó en 2014 después del levantamiento social en protesta por el tiroteo policial contra Michael Brown, en Ferguson, Missouri.

“Una mayor capacitación o diversidad entre los agentes de la policía no acabará con la brutalidad policial; tampoco el despido masivo o la acusación de agentes de forma individual”, escribieron los autores, señalando que la reforma policial progresiva del Departamento de Policía de Minneapolis no impidió que George Floyd fuera asesinado por un oficial.

“La solución para acabar con la violencia policial y cultivar un país más seguro radica en reducir el poder de la policía y su contacto con el público. Podemos hacerlo re-invirtiendo los $100 billones gastados en la vigilancia a nivel nacional en programas alternativos de respuesta a emergencias”.

En Chicago, las demandas de una mayor responsabilidad policial cayeron en saco roto, hasta que se publicó el video que mostraba a Laquan McDonald recibiendo 16 disparos.

Aunque los llamados para quitarle fondos a la policía a menudo son recibidas con desprecio, no debemos pasar por alto el hecho de que la misma búsqueda de justicia social que derribó los muros de la discriminación legal ha resucitado en esta nueva generación.

El mes pasado, la Junta del Condado de Cook aprobó una resolución llamada “Justicia Para las Vidas de los Negros”, que busca “redirigir el dinero destinado a arrestar y encerrar delincuentes para usarlo en vivienda, atención médica y generación de empleos”.

El Comisionado Brandon Johnson, demócrata por Chicago, impulsó la medida.

“Estamos gastando $5 millones al día solo en la vigilancia, y eso no ha resuelto ninguno de nuestros problemas sistemáticos”, dijo Johnson.

Estas voces suenan cada vez más fuertes, y deberían serlo.

Cuando se trata de quitarle fondos a la policía, todavía no estoy de acuerdo. Pero entiendo lo que buscan éstos jóvenes activistas.

No podemos seguir usando las mismas estrategias y esperar un resultado diferente.